La Asociación Argentina de Profesores y Profesoras de Derechos Humanos expresó su preocupación por las denuncias promovidas contra Rodolfo Lineras y Andrea Pochak, y advirtió que forman parte de una ofensiva destinada a silenciar a quienes defienden derechos humanos y cuestionan decisiones institucionales.
La entidad, que reúne a docentes e investigadores de derechos humanos de universidades del país, cuestionó especialmente el procedimiento disciplinario contra Lineras, juez de Cámara en lo Criminal y docente de la UNCAUS, suspendido preventivamente por el Consejo de la Magistratura y Jurado de Enjuiciamiento del Chaco luego de haber hecho lugar a un hábeas corpus preventivo presentado por abogados.
Para la AAPPDH, avanzar contra un magistrado por el contenido de una sentencia dictada en el marco de una acción destinada a proteger la libertad personal afecta la independencia judicial y puede funcionar como un mensaje de disciplinamiento hacia otros integrantes del Poder Judicial.
El comunicado también rechaza las acusaciones contra Andrea Pochak, actual vicepresidenta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, quien en las últimas semanas fue denunciada por un supuesto conflicto de intereses vinculado a causas presentadas contra el Estado argentino ante ese organismo, entre ellas el caso de Milagro Sala. La AAPPDH rechazó esas acusaciones y sostuvo que desconocen el funcionamiento de la CIDH, ya que los comisionados no intervienen en peticiones presentadas contra sus propios Estados nacionales. Por eso, la entidad consideró que las denuncias contra Pochak buscan desprestigiar al Sistema Interamericano y desplazar responsabilidades que, según el comunicado, corresponden al Ministerio de Relaciones Exteriores.

La organización pidió a las autoridades del Estado argentino y de la provincia del Chaco que cesen las conductas que considera persecutorias y que se abstengan de promover medidas que afecten el honor de las personas señaladas.
A continuación, el comunicado completo.

