El ingreso per cápita familiar real llegó a sus mejores niveles durante el ciclo de Cristina Fernández de Kirchner, se sostuvo alto hasta 2017 y luego inició una caída persistente. En el primer semestre de 2024, tras la devaluación de diciembre y el salto inflacionario del arranque libertario, retrocedió a 109,7 puntos y quedó en valores similares a los de casi dos décadas atrás.
El ingreso per cápita familiar real en Argentina tuvo su mejor momento durante el ciclo kirchnerista y volvió a caer con fuerza en el inicio del gobierno de Javier Milei. La serie de Argendata, elaborada con datos de CEDLAS en base a la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC, muestra que el indicador llegó a sus niveles más altos entre 2011 y 2013, se mantuvo elevado hasta 2017 y después entró en una etapa de deterioro.
El dato mide el ingreso total de cada hogar dividido por la cantidad de integrantes, ajustado por inflación. Por eso permite observar mejor la situación económica de las familias que el salario individual, ya que incluye salarios, jubilaciones, pensiones, transferencias y otros ingresos que entran a la casa.
Con base 2003 igual a 100, el ingreso per cápita familiar partió cerca de los 100 puntos en el segundo semestre de 2003, creció de manera sostenida durante los años siguientes y alcanzó una zona de máximos durante el segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner, con valores cercanos a 157 y 158 puntos. Después se sostuvo en niveles altos durante algunos años, hasta que la caída se hizo más clara desde 2017.
El pico se alcanzó durante el ciclo de Cristina
La primera parte de la serie muestra una mejora fuerte del ingreso familiar por persona después de la crisis de 2001. Entre 2003 y 2011 el ingreso per cápita familiar acumuló un crecimiento de 57,5%. Ese proceso llevó el indicador a su mejor nivel reciente durante el ciclo de Cristina Fernández de Kirchner.
La comparación no mide pesos nominales. Mide poder de compra familiar. Es decir, cuánto ingreso real tenía disponible cada integrante del hogar para sostener consumos básicos, servicios, transporte, educación, medicamentos o alimentos.
La caída empezó después de 2017
Durante el gobierno de Mauricio Macri, el ingreso familiar por persona todavía se sostuvo cerca de los niveles altos en la primera parte de la gestión. El quiebre llegó después de 2017, con la crisis cambiaria, la aceleración inflacionaria y la recesión.
Entre fines de 2017 y fines de 2020 el ingreso per cápita familiar se contrajo 23,5%. Esa caída atravesó el final del macrismo y el impacto inicial de la pandemia durante el gobierno de Alberto Fernández.
Con Alberto Fernández hubo una recuperación parcial después de 2020, pero no alcanzó para volver al nivel previo. La mejora se agotó con la aceleración de precios, la crisis de ingresos y el deterioro económico de 2023.
Con Milei volvió a derrumbarse
El arranque del gobierno de Javier Milei profundizó la pérdida. Tras la devaluación de diciembre de 2023 y el salto inflacionario de los primeros meses de la gestión, el ingreso per cápita familiar real cayó a 109,7 puntos en el primer semestre de 2024.
Ese dato deja al indicador en un nivel similar al de 2005. En términos concretos, el ingreso real por persona dentro de los hogares retrocedió casi dos décadas. La caída no aparece como una simple continuidad heredada. El primer tramo del gobierno de Milei tuvo un impacto propio sobre los ingresos familiares por la devaluación, la licuación de ingresos y el ajuste inicial.
El dato también marca el límite de los discursos centrados solo en variables macroeconómicas. Puede haber mejora fiscal o desaceleración inflacionaria posterior, pero el golpe inicial sobre los hogares fue profundo y dejó al ingreso familiar por persona muy lejos del pico alcanzado durante el ciclo kirchnerista.
Un indicador más cercano al bolsillo familiar
El ingreso per cápita familiar permite mirar la situación de los hogares con mayor precisión social. No observa solo a un trabajador registrado ni solo al salario formal. Suma todos los ingresos del hogar y los divide por cada integrante. Por eso muestra mejor cómo vive una familia cuando se combinan salarios, jubilaciones, pensiones y transferencias.
Con Cristina, el ingreso familiar por persona alcanzó su pico reciente. Con Milei, tras la devaluación y el salto inflacionario inicial, cayó a niveles similares a los de 2005. Casi dos décadas de retroceso condensadas en una curva que muestra cuánto perdió el bolsillo de los hogares argentinos y ayuda a explicar el malestar social que atraviesa hoy a millones de personas.
Fuente: Argendata, “Salarios e ingresos”.

