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agosto 6, 2026

La respuesta de la UIA a Luis Caputo tras calificar de “tarados” a quienes defienden la industria

El ministro de Economía, acorralado por las estadísticas de cierres y despidos, eligió la descalificación en lugar de argumentos. La Unión Industrial Argentina lo cruzó con datos que exponen el fracaso del modelo libertario.

Luis Caputo volvió a mostrar su estilo de confrontación sin fundamentos. Ante las advertencias de la UIA por el impacto devastador de las políticas económicas, el ministro optó por insultar: “tarados” fue el calificativo para quienes defienden la industria nacional. La reacción fue inmediata. Martín Rappallini, presidente de la UIA, recordó que el sector industrial sostiene el 18% del PBI, el 20% del empleo y aporta el 27% de la recaudación fiscal. “Somos el motor fiscal de la Argentina”, subrayó, dejando en evidencia que el discurso oficial desconoce la realidad productiva.

La crítica se apoya en cifras contundentes: más de 30 mil empresas cerradas y cerca de 300 mil puestos de trabajo destruidos desde la implementación del modelo libertario. En lugar de reconocer el daño, Caputo eligió la descalificación personal, un recurso que desnuda la falta de respuestas frente a la caída del consumo, la competencia desleal y la presión tributaria récord del 52% sobre el sector.

Rappallini fue claro: “Defender la industria no es incompatible con la estabilidad macroeconómica”. La UIA reclama condiciones equitativas para competir, mientras el Gobierno insiste en liberar importaciones y desmantelar la producción nacional. El contraste es brutal: mientras los industriales invierten en innovación y exportaciones, el ministro reduce el debate a insultos.

El episodio confirma la distancia entre la retórica oficial y la realidad económica. Caputo, convertido en vocero de un modelo que multiplica cierres y despidos, se muestra incapaz de sostener un diálogo respetuoso. La industria, en cambio, expone con datos que sin producción no hay estabilidad ni desarrollo posible.