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septiembre 19, 2026

Persecución contra una empleada estatal. Le suspendieron el sueldo tras sus críticas a Zdero

Agustina Bottini es trabajadora de planta del Instituto del Deporte Chaqueño, militante peronista y una voz abiertamente crítica del gobierno de Leandro Zdero. Ahora denuncia que le suspendieron el sueldo y le iniciaron un sumario administrativo, después de meses de traslados, hostigamiento laboral y seguimiento de sus publicaciones en redes sociales.

Bottini ingresó a planta el 1 de septiembre de 2019 y durante años realizó tareas administrativas dentro del Instituto del Deporte. Con la llegada de Zdero al Gobierno provincial, su situación laboral comenzó a cambiar.

Según relató, fue trasladada en distintas oportunidades a lugares donde no le asignaban tareas concretas o le imponían funciones alejadas de las que venía realizando. Para Bottini, esos movimientos forman parte de una persecución vinculada con su militancia política.

El conflicto se profundizó cuando sus publicaciones en redes sociales comenzaron a cuestionar con dureza al gobernador y a distintos funcionarios de su gestión.

De las redes al salario

ADN Litoral ya había publicado el 31 de agosto capturas difundidas por Bottini que mostraban a funcionarios provinciales siguiendo sus historias de Facebook.

Entre ellos aparecían Hugo Maldonado, subsecretario de Derechos Humanos y presidente del Comité Provincial de la UCR, y Javier Mattina, actual gerente general de SAMEEP. Maldonado incluso le había enviado mensajes privados en los que hacía referencia a sus vínculos políticos y a dirigentes del peronismo.

Días después ocurrió otro episodio. Valeria Zdero, hermana del gobernador, le escribió luego de una publicación en la que Bottini cuestionaba su incorporación al Poder Judicial.

Lo que comenzó como un seguimiento cada vez más visible de sus publicaciones terminó ahora con una medida mucho más grave, la suspensión de su sueldo y la apertura de un sumario administrativo.

“Todo es fruto de la persecución; me quisieron comprar, pero como no me vendo, ni traiciono mis ideales, ahora me suspenden mi sueldo y me iniciaron un sumario administrativo”, afirmó Bottini a REdes CHACO.

La trabajadora es además el único sostén económico de su hogar y tiene a cargo a su hijo de tres años. La suspensión de sus haberes impacta directamente sobre los gastos cotidianos de la familia.

Un clima cada vez más hostil para las voces críticas

El caso de Bottini se suma a otros episodios registrados durante la gestión de Zdero que generaron cuestionamientos por el trato hacia periodistas, trabajadores y voces críticas.

En mayo, el periodista Fernando Ojeda fue detenido en Margarita Belén cuando intentaba realizar preguntas al gobernador sobre la falta de agua y el reclamo salarial docente. El hecho llegó al Senado de la Nación a través de un proyecto de repudio.

También hubo denuncias de organizaciones de prensa por hostigamiento, dificultades para acceder a información pública y acciones judiciales contra comunicadores. FOPEA registró además episodios recientes de restricciones al trabajo periodístico en la provincia.

Agustina Bottini nunca ocultó su militancia peronista ni sus críticas a Zdero. Utilizó sus redes sociales, escribió columnas de opinión y señaló contradicciones de la gestión provincial.

Militar en un partido opositor y cuestionar públicamente a un gobernador forman parte de las libertades básicas de cualquier ciudadano. Mucho más cuando esas expresiones se realizan fuera de las obligaciones concretas de su trabajo.

La democracia necesita voces críticas, periodistas que pregunten y ciudadanos capaces de cuestionar al poder sin miedo a represalias.

Porque hay una frontera que ningún gobierno debería cruzar, no se puede convertir la crítica política en motivo de persecución.

Sin libertad de expresión no hay democracia plena.