Cerimedo, Losada y Bullrich: Un entramado político y empresarial que expone vínculos cruzados y habilitaciones exprés en el puerto de San Lorenzo.
El desembarco de Fernando Cerimedo en la Hidrovía no fue un hecho aislado. Detrás de la operación aparecen nombres de la política santafesina y del gremialismo aceitero, con conexiones que van desde la interna radical hasta la Prefectura Naval.
Marcelo Molins, candidato a concejal por el espacio de Carolina Losada en Puerto General San Martín, fue dueño del 35% de Sanabria SRL, la guardería náutica que Cerimedo buscó reconvertir en empresa portuaria. Molins es pariente de Herme Juárez, histórico dirigente portuario caído en desgracia durante el macrismo. En 2021 había respaldado públicamente a Losada en su llegada al Senado y en 2023 integró su armado para la gobernación.
Losada, a su vez, fue la principal aliada de Patricia Bullrich en la interna presidencial de Juntos por el Cambio. Bullrich la promovió contra Maxi Pullaro y viajó a Santa Fe para festejar su triunfo, aunque luego perdió la pulseada. El vínculo se extiende: Cerimedo reconoció que ingresó a la política argentina de la mano de Bullrich en 2019 y trabajó con ella hasta 2021. Nadia Beller, la mujer que lo denunció por intento de femicidio en Bolivia, aseguró que el consultor se jactaba de ser “muy cercano” a la exministra.
El Boletín Oficial de Santa Fe confirma que en 2022 Molins tenía 175 de las 500 cuotas de Sanabria SRL. En 2023 transfirió su participación y salió de la sociedad, justo cuando el aceitero Luciano Mandón buscaba la intendencia de Puerto General San Martín con apoyo del SOEA y del sector evangélico de Walter Ghione. La promesa era destrabar la habilitación municipal para el negocio portuario, pero la derrota de Mandón dejó el proyecto en suspenso.
Fue entonces cuando apareció Cerimedo. A través de Surlibre Inversiones y con Vicente Quintanal —señalado como su testaferro—, la firma aceleró gestiones y consiguió autorizaciones provisorias de Prefectura en tiempo récord, pese a no contar con habilitación municipal. Empresarios del sector aseguran que esas autorizaciones son imposibles sin contactos en las máximas autoridades: “Para empezar a hablar necesitás 100 mil dólares y llegada al poder”, graficó un operador con décadas en la Hidrovía.
El recorrido de Sanabria SRL muestra tres etapas: primero con Molins y el armado de Losada; luego con el respaldo de dirigentes aceiteros para lograr la habilitación; finalmente con el desembarco de Cerimedo y su entorno, que escalaron hasta la compra de uno de los mayores terrenos portuarios sobre el Paraná.
La pregunta que atraviesa al sector es directa: ¿quién llevó el negocio al ex dueño de La Derecha Diario? La respuesta todavía no aparece en los papeles, pero el entramado político y gremial revela que la Hidrovía es mucho más que un corredor fluvial: es un tablero donde se cruzan poder, negocios y favores.

