YPF volvió a modificar los precios de sus combustibles antes de que terminara abril, pese al anuncio de mantener estables los valores en surtidor durante 45 días. En Resistencia, las pizarras de la petrolera de mayoría estatal mostraron este martes nuevos importes en nafta Súper e Infinia, con ajustes menores al 1%, pero suficientes para marcar una contradicción con el mensaje oficial de comienzos de mes.
El presidente de YPF, Horacio Marín, había anunciado el 2 de abril un esquema de “buffer” para estabilizar los precios durante 45 días y evitar trasladar de manera directa al surtidor las variaciones del barril Brent. En esa explicación sostuvo que la empresa mantendría los valores “aproximadamente estables” durante ese período, aunque aclaró que el sistema no implicaba precios fijos ni congelamiento formal.
Nuevos valores en Resistencia
En estaciones de YPF de Resistencia, el litro de nafta Súper pasó de $2.025 a $2.030, una suba de 0,25%. La nafta Infinia pasó de $2.212 a $2.217, con un incremento de 0,23%.
La actualización fue leve, pero ocurre dentro del período en el que la petrolera había comunicado que buscaría sostener los precios sin trasladar nuevas presiones al consumidor.
El movimiento también se registró en Axion, con aumentos más fuertes. La nafta Súper pasó de $2.034 a $2.179 por litro, una suba de 7,13%. La versión Premium, comercializada como Quantium, pasó de $2.349 a $2.438, con un incremento de 3,80%.
En Shell, hasta el relevamiento realizado este martes, las estaciones consultadas no mostraban cambios respecto de los valores exhibidos desde comienzos de abril.
El anuncio que quedó en tensión
La decisión original de YPF había sido presentada como una herramienta para amortiguar el impacto de la suba internacional del petróleo, en un contexto de tensión global por el conflicto en Medio Oriente. Marín explicó que el objetivo era evitar una caída del consumo y que YPF no trasladaría a los consumidores las nuevas variaciones del Brent durante ese período.
El Gobierno nacional también venía postergando aumentos de impuestos sobre los combustibles líquidos y al dióxido de carbono. Esa política de diferimientos se apoyó en modificaciones al Decreto 617/2025, que regula la entrada en vigencia de incrementos tributarios aplicables a naftas y gasoil.
La remarcación de este martes deja expuesta una diferencia entre el mensaje público y lo que finalmente aparece en los surtidores. Aunque YPF había evitado hablar de congelamiento formal, la señal hacia los consumidores fue clara: durante 45 días los precios debían mantenerse estables o casi sin cambios. La pizarra, otra vez, se encargó de ponerle letra chica al anuncio.
Impacto directo sobre el bolsillo
El aumento llega después de un primer trimestre con subas acumuladas en naftas y gasoil, empujadas por el precio internacional del petróleo, el tipo de cambio, los biocombustibles, los impuestos y la política comercial de cada petrolera. Marín reconoció que el precio de los combustibles puede variar por esos componentes y que la demanda comenzó a mostrar señales de caída frente a los aumentos.
En Corrientes también se registraron cambios este martes: la nafta Súper de YPF pasó de $2.038 a $2.043 y la Infinia quedó en $2.226, mientras otras marcas conservaron valores distintos según producto y bandera.
En Chaco, el impacto se mide cada vez que un automovilista carga combustible, pero también en el transporte, la logística, el comercio y la producción. Cada ajuste en surtidor se traslada sobre costos cotidianos y presiona sobre una economía regional que ya viene golpeada por la pérdida de poder adquisitivo.
El Gobierno de Milei había prometido estabilidad en los combustibles para contener el impacto sobre la inflación y el consumo. Antes de cerrar abril, las pizarras volvieron a moverse. El anuncio oficial no se cumplió y el nuevo ajuste vuelve a golpear el bolsillo de todos.

