La morosidad en los créditos otorgados a través de billeteras virtuales encendió señales de alerta en el sistema financiero argentino, en un contexto de creciente fragilidad económica que ya impacta tanto en usuarios como en entidades tradicionales.
Un informe del banco de inversión JP Morgan advirtió que los préstamos concedidos por plataformas digitales, en particular los vinculados a Mercado Libre, registraron un fuerte deterioro en su nivel de cumplimiento durante 2025. Según el análisis, la tasa de mora a 90 días trepó hasta cerca del 9%, un indicador que refleja dificultades cada vez más extendidas para sostener los pagos.
El dato no aparece aislado. En paralelo, los bancos y otras entidades financieras también evidencian un incremento en la morosidad, lo que sugiere un problema más profundo asociado al deterioro del poder adquisitivo, la caída de la actividad y la presión sobre los ingresos de los hogares.
El crecimiento del crédito digital había sido presentado en los últimos años como una alternativa ágil para ampliar la inclusión financiera. Sin embargo, el actual escenario pone en evidencia sus límites cuando el contexto macroeconómico se vuelve adverso. La facilidad de acceso, que permitió expandir rápidamente la cartera de préstamos, también expone a estos sistemas a mayores niveles de riesgo en situaciones de estrés.
En este marco, el informe advierte que el aumento de los impagos podría obligar a las plataformas a endurecer sus condiciones de otorgamiento, restringiendo el acceso al financiamiento justo en un momento en el que muchos usuarios dependen de estos instrumentos para sostener su consumo cotidiano.
La situación plantea además un desafío para todo el sistema financiero, que observa cómo se combinan el incremento del endeudamiento con una menor capacidad de repago. De sostenerse esta tendencia, el impacto no solo recaerá sobre las empresas que otorgan crédito, sino también sobre la dinámica general de la economía, donde el financiamiento al consumo cumple un rol cada vez más relevante.

