El nuevo esquema de concesión impulsado por Vialidad Nacional prevé la instalación de cinco peajes entre Santa Fe y Chaco, bajo el sistema automatizado Free Flow, y promete obras de mejora que, según el senador provincial Rodrigo Borla, podrían repetir los fracasos del pasado. “Es preocupante lo que pueda ocurrir”, advirtió el legislador por San Justo, recordando que las concesiones anteriores nunca concretaron las obras estructurales que el corredor necesita.
El proyecto contempla estaciones de cobro en Llambi Campbell, Gobernador Crespo, Vera, Guadalupe Norte y Florencia, cada una separada por unos cien kilómetros. La empresa adjudicataria deberá ejecutar primero las obras iniciales de puesta en valor antes de comenzar a cobrar los peajes, pero Borla señaló que los antecedentes son desalentadores: “Las empresas hacían un poco el primer año, un poco más el segundo y en el tercero rescindían el contrato. Las grandes obras nunca se hicieron”.
El deterioro de la Ruta 11 es histórico y profundo. Desde su llegada a San Justo en 1933 y a Reconquista en 1960, mantiene la misma trocha. Las repavimentaciones sucesivas elevaron el nivel de la calzada y generaron problemas hidráulicos en localidades como Videla, donde la ruta actúa como un dique que impide el escurrimiento del agua. “Cuando llueve, el agua queda retenida del lado oeste del pueblo y hay que colocar bombas para que pase por encima de la ruta”, explicó Borla.
El legislador también cuestionó la falta de planificación integral en las obras viales y la tendencia a repetir modelos de concesión que priorizan el cobro de peajes antes que la inversión real. “Estamos a la espera de ver si finalmente se adjudica, pero por lo que pudimos ver hasta ahora es preocupante lo que pueda ocurrir”, insistió, aludiendo al proceso licitatorio que sigue en marcha.
El esquema de peajes, que busca financiar la reconstrucción del corredor, enfrenta críticas de intendentes y productores rurales por el impacto económico y la falta de garantías sobre la calidad de las obras. En el tramo entre Santa Fe y Chaco, el tránsito pesado y el deterioro acumulado exigen intervenciones profundas que no pueden limitarse a repavimentaciones parciales.

