El gobernador Leandro Zdero recorrió junto a funcionarios nacionales distintos frentes del Segundo Acueducto del Interior y aseguró que “se terminaron las promesas”. Sin embargo, los registros oficiales muestran que su gestión recibió la obra con alrededor del 82% ejecutado y actualmente figura con un avance del 83,53%.
La diferencia es de apenas 1,53 puntos porcentuales desde diciembre de 2023. Mucho discurso, recorridas y anuncios para un progreso todavía reducido.


El Gobierno informó que se trabaja en Makallé, la Planta N.º 4 y la toma de agua de Barranqueras, además de la cisterna de Presidencia Roque Sáenz Peña. También anunció financiamiento nacional por 80.000 millones de pesos y proyectó la finalización para mediados de 2027.
Un ritmo muy por debajo de las gestiones anteriores
El Segundo Acueducto comenzó en septiembre de 2011 durante la gestión de Jorge Capitanich, tuvo continuidad con Domingo Peppo y volvió a avanzar entre 2019 y 2023. Al asumir Zdero, la ejecución se ubicaba en torno al 82%.
Entre septiembre de 2011 y diciembre de 2023 se construyó ese 82% a un ritmo promedio cercano a 6,7 puntos porcentuales por año.
El Mapa de Inversiones de la Nación mantiene la obra en ejecución y consigna actualmente un avance físico del 83,53%. (Mapa Inversiones)

Desde la asunción de Zdero hasta el 30 de julio de 2026 transcurrieron aproximadamente dos años y ocho meses. El avance de 1,53 puntos representa un ritmo promedio de apenas 0,58 puntos porcentuales por año, más de once veces menor que el registrado hasta 2023.
Deberá multiplicar por 26 el ritmo actual
La obra figura actualmente con un avance del 83,53%, por lo que todavía resta ejecutar el 16,47%. Para llegar al 100% antes del 3 de septiembre de 2027 (fecha estimada de finalización), el Gobierno deberá avanzar a un ritmo cercano a 15 puntos porcentuales por año durante los próximos 13 meses.
Hasta ahora, la gestión de Zdero avanzó a un promedio aproximado de 0,58 puntos por año. Para cumplir el plazo contractual deberá multiplicar por casi 26 veces el ritmo registrado desde diciembre de 2023.
La reactivación y el financiamiento nacional representan pasos necesarios. Los números, sin embargo, desarman el relato de una obra paralizada durante años y puesta finalmente en marcha por Zdero. La mayor parte fue construida por las gestiones anteriores. La actual administración recibió el último tramo y, hasta el momento, hizo poco mientras habló mucho.

