El Día de la Bandera en Rosario comenzó con la presencia de Javier Milei y gran parte de su gabinete. Entre los funcionarios que acompañaron al presidente estuvo Manuel Adorni, jefe de Gabinete imputado por enriquecimiento ilícito, quien se ubicó en primera fila durante la ceremonia.
El mandatario llegó con algunos minutos de demora al Monumento a la Bandera y saludó afectuosamente a sus ministros, incluido Adorni, enviando una señal clara de respaldo en medio de las críticas y cuestionamientos que enfrenta. Luego se dirigió a la Agrupación 20 de Junio de los Granaderos a Caballo y participó del izamiento de la enseña patria mientras se interpretaba “Aurora”, dando inicio al acto oficial.
La diputada nacional Romina Diez recibió al presidente en el helipuerto de Prefectura, mientras el intendente Pablo Javkin y el gobernador Maximiliano Pullaro aguardaban en el lugar para acompañar la conmemoración. La vicepresidenta Victoria Villarruel también se hizo presente, sumándose a la comitiva oficial.
El operativo de seguridad fue intenso: la Policía de Santa Fe desplegó 350 agentes y se establecieron tres anillos de control en un radio de seis cuadras alrededor del Monumento. Desde la medianoche se implementaron cortes de tránsito para garantizar el desarrollo de la ceremonia.
En paralelo, la ciudad mostró gestos contrastantes. En el Concejo Municipal se colgó una bandera con la leyenda “Bienvenido, presidente”, mientras en la plaza Pringles se organizó una protesta contra el gobierno nacional. Aunque los manifestantes evaluaron marchar hacia el Monumento, finalmente descartaron esa posibilidad y la ceremonia se desarrolló sin incidentes.
La presencia de Adorni junto a Milei en Rosario se convirtió en un dato político relevante, ya que el funcionario enfrenta un proceso de censura en el Congreso y fuertes cuestionamientos de la oposición. El respaldo público del presidente en un acto institucional de alto impacto buscó mostrar cohesión en el oficialismo en un momento de tensión creciente.

