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junio 19, 2026

Zdero puso en Salud a Mayol, el ministro que responsabilizó a pacientes indígenas durante la crisis de 2007

En medio del acampe wichí en Misión Nueva Pompeya y de los reclamos por agua, alimentos y atención sanitaria en El Impenetrable, el Gobierno de Leandro Zdero designó a Ricardo Mayol como nuevo ministro de Salud del Chaco. El nombramiento no es un simple cambio de gabinete. Mayol ya estuvo al frente de esa cartera durante la crisis indígena de 2007, cuando la situación llegó hasta la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Aquel expediente marcó una de las páginas más graves de la historia reciente del Chaco. La muerte de integrantes de comunidades originarias, los cuadros de desnutrición, tuberculosis y abandono estatal derivaron en una presentación del Defensor del Pueblo de la Nación contra el Estado nacional y la Provincia del Chaco. La Corte dictó entonces una medida cautelar que ordenó garantizar agua potable, alimentos y asistencia urgente.

Mayol no fue un funcionario ajeno a ese proceso. Como ministro de Salud provincial, viajó a Buenos Aires y participó de la audiencia convocada por la Corte Suprema, donde los gobiernos nacional y chaqueño debieron dar explicaciones por la situación de las comunidades indígenas.

La audiencia en la Corte

La audiencia tuvo un carácter excepcional. Fue una de las primeras audiencias públicas realizadas por la Corte Suprema, después del antecedente de la causa Riachuelo. El tribunal estaba entonces integrado por sus cinco miembros y la discusión se desarrolló en Buenos Aires, con la presencia del Defensor del Pueblo, representantes de las comunidades y funcionarios de los gobiernos demandados.

El gobierno chaqueño llegó a esa instancia con el objetivo de sostener que estaba cumpliendo la cautelar y de intentar revertir sus alcances. En ese marco, Mayol expuso como ministro de Salud.

La crónica publicada por Página/12 el 7 de noviembre de 2007 registró que Mayol aportó que todas las personas fallecidas habían sido atendidas y responsabilizó a los pacientes. “La mayoría de ellos resistió la internación”, dijo entonces. El mismo artículo recordó que, dos meses antes, el funcionario había negado el abandono institucional y había asegurado que el origen de las muertes estaba en los “hábitos culturales indígenas”.

De acuerdo con el relato de personas que participaron de aquella audiencia, uno de los jueces de la Corte le pidió a Mayol que ubicara en un mapa la zona afectada por el conflicto. El entonces ministro no habría podido precisar el área y terminó marcando una zona amplia del territorio chaqueño. Cuando el tribunal le pidió mayor exactitud, se excusó diciendo que no había llevado sus lentes.

Para quienes estuvieron en esa audiencia, quedó claro que el ministro de Salud de la provincia no podía ubicar con precisión el territorio donde se desarrollaba una emergencia sanitaria y alimentaria que ya había llegado al máximo tribunal del país.

El mismo problema, el mismo nombre

Casi veinte años después, el conflicto vuelve a poner al Estado chaqueño frente al mismo reclamo de agua, alimentos y salud para comunidades indígenas de El Impenetrable. La cautelar de 2007 obligó al Estado nacional y a la Provincia del Chaco a garantizar asistencia básica. Con dificultades, avances parciales y muchos incumplimientos, esa obligación siguió atravesando a distintos gobiernos.

Acampe en Misión Nueva Pompeya.

En 2025, la Justicia volvió a ordenar al gobierno de Zdero garantizar la provisión continua, oportuna y adecuada de agua potable y alimentos para comunidades wichí. Pero desde el territorio denuncian que esa asistencia no se cumple como corresponde. Por eso hoy hay un acampe en Misión Nueva Pompeya, con familias que reclaman exactamente lo mismo que se reclamaba cuando el caso llegó a la Corte Suprema.

En ese contexto, el Gobierno provincial decidió poner otra vez al frente del Ministerio de Salud a Ricardo Mayol. No es un nombramiento cualquiera. Es el regreso de un funcionario que ya estaba en ese lugar cuando la provincia fue señalada por una crisis sanitaria y alimentaria gravísima. En términos políticos, Zdero no eligió una señal de cambio, eligió volver al nombre de un fracaso.

Mientras el Gobierno habla de reorganizar el sistema sanitario, en El Impenetrable las comunidades siguen reclamando agua, comida y atención médica. La designación de Mayol no aparece como una respuesta nueva, sino como el regreso de una vieja forma de administrar el problema, con funcionarios que ya estuvieron, promesas que no alcanzaron y comunidades que otra vez tienen que acampar para que el Estado mire hacia donde debería haber estado mirando siempre. Aunque para eso, claro, primero tendrían que saber ubicar en el mapa dónde viven esas comunidades.