Javier Milei decidió desplazar a Manuel Adorni y designar a Adrián Ravier como nuevo vocero presidencial, en medio de la crisis política y judicial que rodea al jefe de Gabinete por presunto enriquecimiento ilícito. El anuncio se conoció a través de un mensaje difundido en redes sociales por el propio Adorni, quien confirmó el recambio y se despidió con palabras de apoyo hacia su sucesor.
El comunicado fue publicado tras una reunión en la Quinta de Olivos y rápidamente replicado por el presidente, que se limitó a escribir la sigla “MAGA”, en referencia a la frase utilizada por Donald Trump. La salida de Adorni ocurre en un contexto de fuerte rechazo en el Congreso, donde la oposición impulsa una moción de censura en su contra.
La noticia se dio en la previa del acto oficial por el Día de la Bandera en Rosario, con la vicepresidenta Victoria Villarruel como figura central. Pese a las críticas y presiones, el oficialismo mantiene la estrategia de blindar a Adorni, respaldado por Karina Milei, aunque ya sin el rol de portavoz.
La designación de Ravier fue celebrada por referentes libertarios como Karen Reichardt, quien destacó su capacidad y trayectoria. Economista formado en la UBA y doctorado en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, Ravier ejerce como diputado nacional por La Pampa y es fundador de la Fundación Faro, el think tank de La Libertad Avanza. Su banca será reemplazada por Martín Matzkin.
Ravier es además coautor junto a Milei del libro “La batalla por la macroeconomía” y mantiene vínculos estrechos con figuras como Agustín Laje y Alberto Benegas Lynch. La Fundación Faro, que dirige, está bajo investigación por donaciones millonarias, pero se prepara para un acto en el que el presidente se mostrará públicamente junto al flamante vocero.

