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junio 18, 2026

Adorni: Con las horas contadas

El Senado frena la ofensiva contra Adorni, pero la censura sigue latente

La oposición consolidó los votos necesarios para remover al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y obligó a la Casa Rosada a maniobrar para ganar tiempo. Ante el riesgo de que la moción de censura prosperara en tiempo récord, La Libertad Avanza paralizó la actividad en el Senado y postergó el debate. La sesión quedó fijada para el 25 de junio y la interpelación para el 2 de julio, fecha en la que podría definirse la continuidad del funcionario.

La estrategia oficialista consistió en filtrar a los bloques aliados que la salida de Adorni era inminente, mientras el propio presidente difundía en redes la agenda de su jefe de Gabinete. Patricia Bullrich encabezó las negociaciones y pidió a los sectores dialoguistas una semana más de margen. La oposición aceptó, aunque advierte que la paciencia se agotó y que el Ejecutivo debe resolver la crisis.

El radicalismo, con nueve senadores, y el PRO, con tres, se sumaron al peronismo en la construcción de una mayoría que amenaza con destituir al funcionario. “Adorni no debería pasar un día más en el cargo”, expresó el diputado Fernando de Andreis, en línea con el senador Martín Goerling, quien anticipó que el PRO acompañará la moción de censura.

La reunión de Labor Parlamentaria selló el nuevo cronograma y dejó en claro que la oposición no retrocederá. El artículo 101 de la Constitución, que regula la figura del jefe de Gabinete, no exige mayorías especiales ni dictámenes de comisión, lo que habilita a que la censura se vote con mayoría simple. Para el peronismo, la interpretación es taxativa: con 37 votos, Adorni puede ser removido.

Mientras tanto, los rumores de renuncia se multiplican en el Congreso. Desde el Ejecutivo se sugirió que el presidente aceptaría la salida del vocero, pero Milei se encargó de desmentirlo con gestos públicos y la presencia de Adorni en actos oficiales. La tensión política se mantiene y el desenlace parece inevitable: si el jefe de Gabinete no convence al pleno en su interpelación, ese mismo día se votará la moción de censura.

El oficialismo enfrenta así un escenario inédito desde la reforma constitucional de 1994. La oposición ya tiene los números y la Casa Rosada apenas logró ganar una semana de oxígeno. El futuro de Adorni se definirá en el Congreso, y todo indica que sus días en el Gobierno están contados.