El gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, se perfila como opositor al oficialismo y envió una señal clara: instruyó a los senadores de su provincia a rechazar el capítulo de extranjerización de la tierra incluido en la Ley de Propiedad Privada. La decisión se da en medio de la disputa interna con Carlos Rovira y bajo la presión de intendentes que rechazan la apertura irrestricta del mercado de tierras.
Los senadores Sonia Rojas Decut y Carlos Omar Arce podrían ser decisivos para hundir el proyecto impulsado por Federico Sturzenegger. A pesar de las concesiones de Patricia Bullrich —como elevar el tope de venta de tierras al 25%—, la resistencia provincial se mantiene firme. La Iglesia, la CGT y organizaciones ambientalistas también se suman al rechazo, alertando sobre el riesgo de entregar territorios estratégicos a capitales extranjeros.
La interna misionera atraviesa a la tropa parlamentaria: el enfrentamiento entre Passalacqua y Rovira deja a los legisladores divididos y sin conducción clara. El riesgo de ruptura escaló cuando el gobernador cortó el contrato de la aplicación Alegramed, vinculada a Augusto Marini, empresario de medios digitales. Ese gesto fue leído como un desafío directo a la estructura política que hasta ahora había sostenido la alianza con la Casa Rosada.
En paralelo, la intervención de Victoria Villarruel alimenta sospechas sobre maniobras para impedir el quórum en la última sesión. Se vio a Rojas Decut abandonar raudamente su despacho junto a la neuquina Julieta Corroza, lo que disparó versiones de que la vicepresidenta operaba para frenar el debate en un clima de efervescencia patriótica tras el triunfo de la Selección Argentina en el Mundial.
El bloque misionero también cuenta con cuatro diputados —Alberto Arrúa, Daniel Vancsik, Yamila Ruiz y Oscar Herrera Ahuad— que integran Innovación Federal junto a los salteños de Gustavo Sáenz y dos ex libertarios. Allí también se refleja la fractura: algunos responden a Rovira, otros a Passalacqua. La falta de cohesión interna refuerza la idea de que la jefatura política sobre la tropa parlamentaria está en disputa.
El rechazo a la extranjerización coloca a Passalacqua en el lote de gobernadores opositores y abre un nuevo frente de tensión con la Casa Rosada. Después de tres años de acompañar las leyes de Milei bajo la conducción de Rovira, Misiones se inclina ahora por la negativa, marcando un giro político que puede tener impacto nacional.

