A los 89 años falleció el histórico mediocampista, capitán en el Mundial 66 y referente del fútbol argentino.
El fútbol argentino perdió este sábado a una de sus figuras más emblemáticas: Antonio Ubaldo Rattín, ídolo de Boca Juniors y referente de la Selección, murió a los 89 años. Su trayectoria lo convirtió en un símbolo de liderazgo y pertenencia, con 382 partidos en el club xeneize, seis títulos nacionales y dos Mundiales disputados con la Albiceleste.

Nacido en Tigre en 1937, Rattín debutó en Boca en 1956 y se consolidó como mediocampista defensivo de voz de mando y presencia imponente. Su carrera íntegra en el club lo transformó en “el alma de Boca”, una identificación que trascendió generaciones. En 2015 fue homenajeado con una estatua en el Museo de la Pasión Boquense.
En el plano internacional, vistió la camiseta argentina durante una década, participó en las Copas América de 1959 y 1967 y fue capitán en el Mundial de Inglaterra 1966. Allí protagonizó un episodio histórico: su expulsión frente al local derivó en la posterior implementación de las tarjetas arbitrales por parte de la FIFA.

Tras su retiro, incursionó como entrenador y más tarde en la política, donde fue diputado nacional y concejal en Vicente López. Su figura, sin embargo, quedó ligada para siempre al fútbol: un referente de carácter, compromiso y pertenencia.
Boca Juniors y la AFA expresaron su pesar y acompañaron a la familia en este momento de dolor. La despedida de Rattín es también la despedida de una época en la que la camiseta se defendía con orgullo y la voz de mando en la cancha era símbolo de identidad.

