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julio 5, 2026

Tres muertes por tuberculosis en junio exponen la emergencia sanitaria en Chaco

Tres chaqueños murieron por tuberculosis durante junio y el dato encendió una alarma sanitaria que atraviesa tanto a El Impenetrable como a la capital provincial. Dos de los fallecimientos ocurrieron en comunidades indígenas del norte chaqueño y el tercero en Villa Barberán, en Resistencia, a pocas cuadras de la Casa de Gobierno.

Las víctimas señaladas son Sara Maldonado, de Nueva Pompeya; Carlos Álvarez, de Wichí-El Pintado; y Juan Andrés Samaniego, de Villa Barberán. Los tres casos fueron vinculados públicamente a la tuberculosis, una enfermedad prevenible y curable, pero que puede ser mortal cuando el diagnóstico llega tarde, el tratamiento se interrumpe o el sistema sanitario no garantiza una atención adecuada.

Dos muertes en El Impenetrable y una en Resistencia

Sara Maldonado pertenecía a la comunidad wichí de Nueva Pompeya. Su muerte se conoció en medio de los reclamos de comunidades originarias que vienen denunciando falta de alimentos, medicamentos, médicos, ambulancias y atención sanitaria sostenida en El Impenetrable.

El segundo caso denunciado en esa región es el de Carlos Álvarez, de Wichí-El Pintado. Su fallecimiento también fue señalado como consecuencia de la tuberculosis, en una zona donde las comunidades indígenas arrastran problemas estructurales de acceso a la salud, agua segura y condiciones básicas de vida.

El tercer caso es el de Juan Andrés Samaniego, vecino de Villa Barberán, en Resistencia. Su hija denunció públicamente que su padre, que tenía antecedentes de tuberculosis y EPOC, murió luego de acudir al centro de salud del barrio sin recibir la asistencia necesaria. Según ese relato, faltaba oxígeno, los equipos no funcionaban y la ambulancia llegó sin los elementos adecuados para una emergencia respiratoria.

Un caso en la Escuela Normal y la preocupación en la capital

Además de las muertes, la denuncia pública mencionó un caso de tuberculosis en un alumno de tercer año de la Escuela Normal de Resistencia. El dato encendió preocupación porque muestra que la enfermedad ya no aparece solo asociada a zonas alejadas o comunidades históricamente postergadas, sino también a instituciones ubicadas en el centro de la capital chaqueña.

La tuberculosis se transmite por vía aérea, especialmente en espacios cerrados y con exposición prolongada. Por eso, frente a un caso confirmado, la respuesta sanitaria debe incluir diagnóstico, tratamiento, seguimiento de contactos y medidas de prevención en el entorno escolar, familiar o comunitario.

La enfermedad no debería ser sinónimo de muerte. Tiene tratamiento y cura. El problema aparece cuando las condiciones sociales, el hacinamiento, la mala alimentación, la falta de controles y la precariedad del sistema de salud permiten que avance hasta cuadros graves.

Chaco entre las provincias con mayor tasa del país

El último Boletín Epidemiológico Nacional ubicó a Chaco entre las provincias con mayor carga de tuberculosis. En 2025, la provincia registró una tasa de 39,3 casos cada 100.000 habitantes. A nivel nacional, hasta la semana epidemiológica 22 de 2026 se notificaron 6.482 casos, 133 más que en el mismo período del año anterior. El NEA tuvo un aumento del 10% en las notificaciones.

No se trata de casos aislados, sino de fallecimientos que aparecen en una provincia con alta incidencia, reclamos territoriales por abandono sanitario y centros de salud señalados por falta de insumos básicos.

Las tres muertes denunciadas en Chaco dejan una pregunta urgente para el Gobierno provincial. Si la tuberculosis tiene cura, por qué sigue matando en una provincia donde las comunidades y las familias vienen advirtiendo que el sistema de salud no llega a tiempo.

Fuente: FB de Roberto Espinoza.