Desde noviembre de 2023, la provincia pasó de 8.778 empleadores privados a 7.684. Son 1.094 empresas menos en poco más de dos años. La caída llega al 12,5%, más del doble que el promedio nacional, mientras el gobierno de Leandro Zdero sigue sin encontrar una respuesta capaz de frenar el deterioro.
Chaco perdió 1.094 empresas empleadoras privadas desde noviembre de 2023. En mayo de este año quedaban 7.684, frente a las 8.778 registradas al inicio del período.
La caída fue del 12,5%. En el mismo tiempo, a nivel nacional la reducción fue del 6%.
La crisis económica golpea a todo el país, pero en Chaco pega bastante más fuerte, ¿por qué la provincia cae al doble de velocidad?
En el último año desaparecieron además 458 empleadores privados chaqueños. La baja interanual fue del 5,6%, contra un 3,3% en el promedio del país.
Los números muestran una provincia que viene perdiendo empresas de manera sostenida.
La industria viene avisando
La situación del sector productivo tampoco apareció de un día para otro.
Desde hace meses, empresarios e industriales chaqueños vienen advirtiendo sobre la caída del consumo, el aumento de los costos, la competencia de productos importados y las dificultades para sostener puestos de trabajo.
La Unión Industrial del Chaco planteó públicamente que muchas empresas ya no consiguen vender lo suficiente para cubrir gastos, reponer mercadería y mantener su estructura.
También advirtió que las nuevas inversiones no alcanzan para compensar las firmas que bajan sus persianas.
Cuando una fábrica o una pyme cierra, detrás quedan trabajadores sin empleo, proveedores que pierden clientes y dinero que deja de circular en la economía local. Y recuperar todo eso después cuesta mucho más que evitar el cierre.
Zdero anunció herramientas, pero las empresas siguen cayendo
El gobierno provincial presentó líneas de crédito, programas de capacitación, asistencia para pymes y distintas herramientas de financiamiento.
El problema es que los resultados no aparecen. El contexto nacional existe y es imposible ignorarlo. Pero los números chaqueños son peores.
La diferencia también habla de lo que pasa dentro de la provincia. Chaco necesita una política industrial y productiva mucho más fuerte, con medidas capaces de sostener a las empresas que todavía están de pie y evitar que otras sigan desapareciendo.
Cuando una provincia cae al doble que el país, ya no alcanza con señalar a Buenos Aires. El gobierno de Zdero tiene que hacerse cargo de lo que no se está haciendo acá.

