El deterioro económico entre 2023 y 2026 golpeó también de lleno a Ejército, Prefectura, Gendarmería y Policía. La inflación acumulada del 219% pulverizó los haberes, que apenas crecieron 139%. El resultado fue una pérdida real del 80% en el Ejército y cercana al 40% en Prefectura y Gendarmería. La Policía Federal y otras fuerzas también quedaron rezagadas frente al costo de vida, con aumentos de alimentos (+190%) y servicios básicos (+417%) que hicieron imposible sostener el poder adquisitivo.
La consecuencia inmediata fue el endeudamiento: uno de cada cuatro efectivos mantiene créditos en mora, triplicando el nivel de atraso del resto de la administración pública. El Ejército encabeza la lista con una morosidad del 29,3%, seguido por el Servicio Penitenciario Federal (28,1%), la Policía Federal (23,8%), Gendarmería (23,6%) y Prefectura (21,5%). El fenómeno se aceleró: en 2024 la mora rondaba el 8%, en 2026 ya alcanzaba el 25%.

Pero detrás de la crisis económica aparece un drama silencioso: el aumento de los suicidios en las fuerzas. Entre 2023 y 2026 se registraron más de 120 casos confirmados en Ejército, Gendarmería, Prefectura y Policía, con un crecimiento sostenido año tras año. El patrón muestra jóvenes menores de 35 años, endeudados, con salarios insuficientes y sometidos a una presión laboral creciente. El Ejército concentra la mayor cantidad de casos, seguido por la Policía Federal. La falta de programas de contención psicológica y la precarización de las condiciones de vida explican la tendencia.
El informe muestra que entre 2023 y 2026 las fuerzas de seguridad argentinas quedaron atrapadas en una pinza de inflación y endeudamiento. La caída del poder adquisitivo y la expansión de la mora configuran un cuadro crítico que se refleja en un dato estremecedor: el aumento de los suicidios dentro de las filas. La combinación de salarios insuficientes, deudas impagables y falta de contención psicológica está generando una crisis humana que exige respuestas urgentes.

