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agosto 5, 2026

Suicidios desde el Puente Gral. Belgrano y una inversión que no quieren hacer

El puente General Belgrano, que une Chaco y Corrientes, se consolidó en los últimos años como un punto crítico de emergencias psicosociales. Un nuevo hecho este martes 4 de agosto por la noche, sigue agregando cifras. Según datos aportados por la organización voluntaria Los Ángeles del Puente, creada en 2023, se realizaron guardias permanentes las 24 horas para contener a personas en crisis, si bien han intervenido en muchas situaciones y han salvado vidas, no se puede contener todo. Su intervención permitió reducir la cantidad de muertes, aunque la cifra de intentos sigue siendo alarmante. Sin su ayuda y contencion estos numeros serian tremendos.

En 2023 se contabilizaron 68 tentativas, en 2024 la cifra se duplicó con 127 intentos, y en 2025 se registraron al menos 35 casos hasta julio, además de dos suicidios consumados. La tendencia muestra un crecimiento sostenido de la problemática, con predominio de varones jóvenes de entre 20 y 35 años, afectados por depresión, pérdida de empleo o adicciones.

La falta de políticas públicas claras en Chaco y Corrientes agrava la situación. A pesar de proyectos para instalar vallas de seguridad en el puente, las medidas oficiales siguen demoradas. La contención depende casi exclusivamente de voluntarios y de la Gendarmería Nacional, que interviene en los casos más críticos.

En conclusión, los últimos cuatro años dejaron un saldo de 13 muertes confirmadas por suicidio desde el puente General Belgrano, en un contexto de más de 300 intentos frustrados. La estadística refleja tanto la magnitud de la crisis como la ausencia de respuestas estatales efectivas.

La inversión que no se quiere hacer

El puente General Belgrano recauda más de 1.000 millones de pesos por mes en concepto de peajes, según estimaciones basadas en el tránsito medio diario de 19.000 vehículos y las tarifas vigentes (autos $1.500, camiones hasta $9.000). La recaudación anual supera los 12.000 millones de pesos, lo que convierte a este corredor en uno de los más rentables del nordeste argentino.

Un proyecto de vallas de contención a lo largo de sus 2,5 km es técnicamente simple y económicamente viable, esto equivaldría a menos de un año de recaudación del peaje del Belgrano.

La concesionaria tiene capacidad financiera para hacerlo, pero prioriza la rentabilidad inmediata. El mantenimiento actual del puente es deficiente: accesos con baches, iluminación pobre y ausencia de medidas de seguridad. Sin embargo, el cobro del peaje se mantiene sin contraprestación visible. La contradicción es evidente: se recauda a diario, pero no se invierte en infraestructura básica ni en protección de vidas.

La urgencia social es clara. Entre 2023 y 2026 se registraron más de 300 intentos de suicidio en el puente, con 13 muertes consumadas. Hoy la prevención depende de voluntarios como Los Ángeles del Puente y de la Gendarmería Nacional. La instalación de vallas sería una medida concreta, mas que necesaria, financiable y efectiva para reducir la tragedia.

En conclusión, la concesionaria del puente General Belgrano puede instalar vallas de contención con apenas una fracción de su recaudación anual. No hacerlo refleja una política de explotación sin importar nada, donde el negocio del peaje se sostiene en la indiferencia hacia la seguridad y la vida de los ciudadanos.