La exministra de Salud respondió al actual titular de la cartera sanitaria, Ricardo Mayol, luego de que afirmara que entre 2007 y 2023 la salud pública chaqueña “ni siquiera fue mirada”. Benítez defendió las obras realizadas durante la gestión anterior y apuntó contra el Gobierno de Zdero por la situación actual del sistema.
La exministra de Salud Pública del Chaco, Paola Benítez, respondió con dureza al actual ministro Ricardo Mayol y cuestionó el diagnóstico oficial sobre el sistema sanitario provincial. La médica rechazó la idea de que entre 2007 y 2023 la salud pública “ni siquiera fue mirada” y sostuvo que esa lectura intenta borrar parte de la historia reciente de la provincia.
“Como médica, como exministra y como alguien que conoce el sistema desde adentro, creo que los problemas de salud deben discutirse con seriedad”, planteó Benítez. La exfuncionaria recordó su paso por el Ministerio entre diciembre de 2019 y 2021, durante la gestión de Jorge Capitanich, período atravesado por la pandemia de COVID-19 y por una fuerte demanda sobre hospitales, centros de salud, vacunatorios y equipos sanitarios.
La respuesta de Benítez apunta directamente al Gobierno de Leandro Zdero. Según la exministra, el oficialismo provincial utiliza el pasado como explicación mientras el sistema sanitario acumula problemas actuales. “Hoy la salud de la gente en Chaco está olvidada y el sistema sanitario cada vez más frágil”, advirtió.
Obras, ambulancias y equipos durante la gestión anterior
Benítez sostuvo que entre 2019 y 2023 se ejecutaron más de 120 obras de infraestructura sanitaria en la provincia. En su repaso mencionó refacciones, ampliaciones y construcciones en hospitales como el Perrando de Resistencia, el Eva Perón de Barranqueras, el Fleming de La Leonesa, el Enrique V. de Llamas de Charata y el 4 de Junio de Sáenz Peña.
También señaló la construcción de hospitales nuevos en Puerto Vilelas y El Espinillo, además de centros de salud y puestos sanitarios en distintas localidades del Gran Resistencia, el interior y El Impenetrable.
La exministra incluyó en ese balance la habilitación de vacunatorios durante la campaña contra el COVID-19, dispositivos de salud mental y adicciones, obras complementarias y la incorporación de ambulancias. Según Benítez, durante ese período se adquirieron 144 ambulancias y se sumaron más de 900 profesionales al sistema sanitario provincial.
Reclamos actuales por insumos, guardias y controles sanitarios
El tramo más fuerte del planteo estuvo dirigido a la situación actual. Benítez mencionó el caso de una falsa médica que atendió en el sistema sanitario chaqueño y que fue imputada por homicidio, con muertes bajo investigación judicial. También recordó el hallazgo de fentanilo en un contenedor de basura en Resistencia, un episodio que expuso fallas en los controles y en la trazabilidad de medicamentos.
La exministra también apuntó a reclamos de pacientes que piden insumos en redes sociales, familias que organizan rifas para comprar elementos que debería garantizar el Estado, tratamientos interrumpidos, derivaciones demoradas, guardias sin médicos y trabajadores de salud con salarios y horas de guardia congeladas.
Con ese cuadro, Benítez cuestionó la estrategia oficial de responsabilizar a gestiones anteriores. “Gobernar en salud no es hablar del pasado para esconder el presente. Es hacerse cargo y garantizar respuestas concretas y oportunas”, señaló.
La respuesta de Benítez instala una discusión política sobre el manejo de la salud pública en Chaco. Mayol asumió recientemente el Ministerio con el respaldo de Zdero y con el discurso de reorganizar el sistema sanitario. La exministra le respondió con datos de gestión y con una enumeración de problemas que corresponden al presente.
El Gobierno provincial aún intenta justificarse en la herencia recibida, pero desde la oposición le exigen respuestas por los hechos ocurridos durante estos dos años y medio de gestión.
La salud pública chaqueña atraviesa reclamos concretos de pacientes, trabajadores y familias. Los hospitales, los centros de salud, los insumos y las guardias no se ordenan con discursos sobre el pasado. Se ordenan con gestión, controles y respuestas para la gente.

