El torneo “ADN, el potrero en la sangre” tuvo su segundo encuentro en Resistencia y alcanzó una convocatoria de 600 chicos en apenas dos jornadas. La nueva fecha se realizó en el predio del Barrio Parque Independencia, donde participaron alrededor de 300 niños y niñas en una propuesta que combinó fútbol, recreación, controles de salud y acompañamiento comunitario.
La iniciativa es impulsada por los diputados provinciales Santiago Pérez Pons y Luciano Moser, con apoyo de la Universidad Nacional del Chaco Austral y empresas locales. El objetivo del programa es recuperar el potrero como espacio de encuentro barrial, contención e inclusión para las infancias.

Fútbol, barrio y acompañamiento
La jornada tuvo una fuerte impronta comunitaria. Los equipos infantiles participaron de partidos y definiciones por penales, en una tarde atravesada por la temática mundialista, con camisetas de la Selección Argentina, caras pintadas y canciones de aliento.
Además de la actividad deportiva, los chicos compartieron una chocolatada comunitaria junto a sus familias. Desde la organización remarcaron que el crecimiento de la convocatoria expresa una demanda concreta de los barrios por espacios de recreación, cuidado y participación.
Como antesala del encuentro, Pérez Pons y Moser realizaron una recorrida vecinal por el barrio para invitar a las familias y coordinar detalles logísticos con la comunidad. Esa presencia territorial permitió ampliar la participación y consolidar el vínculo con los vecinos de Parque Independencia.

Controles de salud y trabajo articulado
Uno de los ejes del programa es la articulación entre deporte social y asistencia directa. En esta segunda fecha, el operativo sanitario estuvo a cargo de la Universidad Nacional del Chaco Austral, que desplegó su camión sanitario y equipos profesionales para realizar controles gratuitos a los participantes.
El acompañamiento también contó con el aporte de empresas locales que colaboran como socios estratégicos de la iniciativa. Entre ellas se mencionaron LCV, Aljibe de Méndez, Ludogym, Mood, Imprenta Kram, Tyco SRL, Seli, Yebra, Urbe, Suplementos del Nordeste, Mini Market León, Inframet y Pietra.
Para las familias del barrio, la propuesta fue valorada no solo por el torneo, sino también por la posibilidad de acceder a controles médicos gratuitos en el propio territorio. Esa combinación entre juego, salud y acompañamiento social aparece como una de las claves del crecimiento del programa.

El potrero como espacio de contención
Pérez Pons destacó que el torneo busca construir un espacio de contención, alegría y cuidado integral para los chicos y chicas. También remarcó que llegar a 600 participantes en dos encuentros refleja una necesidad real y una respuesta comunitaria importante.
Moser, por su parte, sostuvo que el deporte une, sana y transforma, y valoró la participación de las familias en el predio del barrio. Para los organizadores, la masividad de la convocatoria confirma que los clubes, potreros y espacios barriales siguen siendo lugares centrales para acompañar a las infancias.
Con dos jornadas realizadas y una convocatoria en crecimiento, “ADN, el potrero en la sangre” empieza a consolidarse como una propuesta de deporte social en Resistencia. En tiempos en que muchas familias enfrentan dificultades económicas, el potrero vuelve a funcionar como algo más que una cancha. También puede ser un lugar de cuidado, encuentro y comunidad.

