Mientras el Frente Chaqueño presentó en la Legislatura un proyecto para declarar la emergencia hídrica, social, sanitaria, habitacional, vial y productiva en toda la provincia, el senador Jorge Capitanich llevó al plano nacional un pedido para que se active la asistencia federal en las zonas más golpeadas por las lluvias. La ofensiva política busca empujar respuestas urgentes en un Chaco atravesado por anegamientos, daños materiales y parálisis de actividades en varias localidades.
El proyecto presentado por el Interbloque Frente Chaqueño propone declarar por 180 días, prorrogables, la emergencia hídrica, social, sanitaria, habitacional, vial y productiva en toda la provincia. La iniciativa toma como punto de partida el impacto de las lluvias y anegamientos que afectaron a localidades como Juan José Castelli, Villa Río Bermejito, El Espinillo, Miraflores y Presidencia Roque Sáenz Peña, entre otras.


Según la difusión pública del proyecto, la ley apunta a darle al Estado provincial herramientas excepcionales para asistir a las familias damnificadas, recomponer servicios esenciales y sostener la actividad en zonas afectadas. Entre las medidas previstas aparecen la creación de un Comité Operativo de Emergencia Hídrica y Social, un Fondo Especial de Emergencia y un Registro Único de Damnificados. También se incluyen centros de evacuación, provisión de agua potable, alimentos y medicamentos, saneamiento de canales, restitución de energía y conectividad, subsidios para viviendas y asistencia a pequeños productores, cooperativas y microempresas.
El proyecto además plantea alivio para sectores golpeados por la crisis, con créditos blandos, subsidios, recuperación de caminos rurales y obras de drenaje. En ese esquema también se instruye a Sameep y Secheep a suspender cortes por falta de pago en las zonas críticas y a priorizar la restitución de servicios. El diputado Nicolás Slimel, uno de los autores, sostuvo que la intención es darle al Estado “herramientas concretas para llegar a tiempo, sostener a las familias, preservar la salud pública, asegurar agua y energía, restablecer caminos y proteger el trabajo y la producción local”.
En paralelo, Capitanich presentó un proyecto de declaración para que el Ejecutivo nacional actúe de inmediato frente a la emergencia que afecta a municipios del norte chaqueño. El planteo apunta a que se declare formalmente la emergencia hídrica en las zonas afectadas y que se active el Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo, previsto en la Ley 27.287, con envío urgente de suministros, unidades sanitarias móviles y equipos de bombeo.
El pedido del senador se concentra en localidades como Juan José Castelli, El Espinillo, Villa Río Bermejito, Pampa del Indio y Miraflores. En esa presentación se señala que el evento meteorológico del 20 de abril dejó acumulados de entre 150 y 250 milímetros en pocas horas, con anegamientos urbanos y una fuerte afectación sobre la actividad social y económica. Además de la asistencia inmediata, Capitanich reclamó un relevamiento técnico de daños y financiamiento nacional para reconstruir canales, defensas y sistemas de desagüe, junto con líneas de crédito extraordinarias para pequeños productores y comerciantes.
En ese mismo escenario de presión por respuestas concretas, los diputados nacionales por Chaco de Unión por la Patria, Julieta Campo, Aldo Leiva y Sergio Dolce, presentaron en la Cámara de Diputados un proyecto de resolución por la emergencia hidrometeorológica en el norte provincial tras las lluvias del 20 de abril. El texto reclama que el Poder Ejecutivo nacional evalúe la declaración de emergencia hídrica en las zonas afectadas, disponga asistencia técnica, logística y económica para las familias damnificadas y coordine acciones con la Provincia y los municipios.
Además, incorpora un planteo de mediano plazo: avanzar con obras de infraestructura hídrica como sistemas de drenaje pluvial, estaciones de bombeo y mantenimiento de canales para reducir la vulnerabilidad de la región frente a nuevos eventos extremos. Entre los datos citados se mencionan registros de lluvias cercanos a 250 milímetros en El Espinillo, 230 en Castelli y 150 en Villa Río Bermejito.
El Frente Chaqueño busca que la Provincia quede obligada a actuar con un marco legal propio, mientras que en el Congreso nacional el peronismo chaqueño empuja asistencia federal y obras de infraestructura para las zonas afectadas: en el Senado, con la iniciativa de Jorge Capitanich, y en Diputados, con un proyecto de los legisladores chaqueños de Unión por la Patria.
La emergencia ya está instalada en el territorio y también en la agenda política. Ahora la responsabilidad pasa al oficialismo, que deberá decidir si acompaña herramientas concretas para enfrentar la crisis o si elige administrar el impacto sin abrir un esquema institucional de respuesta a la altura del problema. En una provincia golpeada por el agua, el momento exige menos cálculo político y más decisión para actuar.

