China impuso una cuota y aranceles a la carne argentina, una decisión que también alcanza a otros grandes exportadores como Brasil, Australia y Estados Unidos. La medida fue dispuesta por el Ministerio de Comercio del gigante asiático tras una investigación que se extendió durante un año y comenzará a regir desde este jueves, con una vigencia de tres años.
Según la resolución oficial, Argentina contará con una cuota inicial de 511.000 toneladas de carne vacuna que mantendrán el arancel actual del 12,5%. Todo volumen que supere ese cupo quedará alcanzado por un arancel del 55%, considerado prácticamente prohibitivo por el sector exportador. Las cuotas aumentarán un 2% anual, por lo que en el tercer año de vigencia el cupo argentino ascenderá a unas 532.000 toneladas.
China es el principal destino de la carne vacuna argentina y concentra cerca del 70% de las exportaciones del sector. En los primeros once meses de 2025, el país obtuvo más de 1.700 millones de dólares por las ventas a ese mercado. Desde el ámbito empresario señalaron que el cupo fijado dejaría las exportaciones en niveles similares a los actuales, aunque limitaría cualquier posibilidad de crecimiento futuro.
En los fundamentos de la medida, el gobierno chino explicó que la salvaguardia se aplicó a toda la carne importada debido a que el aumento de las compras externas habría generado “daños graves a la industria nacional”. La investigación se inició a partir de reclamos de productores e industriales locales, que argumentaron un supuesto perjuicio por el incremento de las importaciones.
Las autoridades chinas precisaron que el régimen de cuotas y aranceles adicionales estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2028. También aclararon que la medida no se aplicará a países con una participación inferior al 3% del mercado chino ni a aquellos cuyas importaciones no superen el 9% del total.
Desde el mercado exportador argentino indicaron que, en términos generales, el impacto sería acotado, ya que la cuota se ubica cerca de los volúmenes actualmente enviados. No obstante, advirtieron que se trata de una nueva barrera que condiciona cualquier expansión futura. “Se mantienen los volúmenes exportables, pero se incrementa fuertemente el arancel para lo que quede fuera del cupo”, resumió una fuente del sector.
Fuentes cercanas al Gobierno nacional señalaron que la medida podría dejar los envíos levemente por debajo de los niveles registrados en 2023 y 2024 y que, en los hechos, limita el crecimiento exportador. Aclararon además que no se trata de un arancel general del 55%, sino del resultado de una investigación de salvaguardia que China viene desarrollando desde hace un año.
Según explicaron, la publicación de la decisión había sido postergada en dos oportunidades y finalmente se concretó ahora. “El Gobierno argentino siguió todo el proceso en cada instancia, defendiendo los intereses del país y solicitando que la medida se ajuste a la normativa internacional y no genere disrupciones en el comercio. Ahora se analizará en detalle si el procedimiento se ajusta a las reglas de la Organización Mundial del Comercio”, indicaron.
En ese marco, remarcaron que las cuotas se calcularon en base a la participación histórica de cada país en un período determinado. Para la Argentina, las 511.000 toneladas asignadas están en línea con los volúmenes exportados en los últimos años, por lo que dentro de ese cupo se continuará pagando el arancel vigente del 12,5%.
El ajuste más significativo recaería sobre Brasil, que recibió una cuota de 1,16 millones de toneladas, por debajo de los envíos realizados en 2023 y 2024 y del volumen estimado para 2025, cercano a 1,5 millones de toneladas.
El consultor ganadero Víctor Tonelli recordó que en los últimos cinco años el mayor volumen exportado por la Argentina fue en 2024, con 574.000 toneladas, seguido por 2023 con 545.000 toneladas, mientras que para 2025 se estima un cierre cercano a las 500.000 toneladas. Según su análisis, el aumento de las exportaciones a Estados Unidos y la menor oferta de ganado harían que en 2026, en el mejor de los escenarios, las ventas a China se ubiquen en torno a las 400.000 toneladas, sin que la cuota represente un límite efectivo en el corto plazo.
En una línea similar, el presidente de la Asociación de Productores Exportadores Argentinos, Fernando Herrera, sostuvo que el volumen asignado a la Argentina, basado en los promedios de los últimos tres años, no tendría un impacto significativo. Sin embargo, consideró que la medida envía una señal clara de que crecer en volumen por encima de la cuota será muy difícil, lo que refuerza la necesidad de diversificar mercados. También destacó la oportunidad que podría abrirse si se concreta la ampliación de la cuota de Estados Unidos.
Herrera subrayó además que la Secretaría de Agricultura deberá definir cómo se distribuirá internamente el cupo: si será de libre acceso, si se asignará por cupos entre operadores o si se aplicará un sistema mixto. Señaló que por el momento no hay definiciones oficiales sobre este punto, que considera clave para el funcionamiento del nuevo esquema.
Otra de las incógnitas planteadas por el sector es qué ocurrirá con la mercadería que ya está en tránsito o ingresando a China en los primeros días de enero. Todavía no está claro si esos embarques quedarán automáticamente alcanzados por el nuevo régimen ni con qué rapidez se implementará un sistema de certificación que garantice el ingreso dentro de la cuota.
De acuerdo con datos del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina, entre enero y noviembre del último año la Argentina exportó a China 453.860 toneladas peso producto, lo que representó una caída del 12,5% en volumen respecto de igual período de 2024. En términos de valor, en cambio, las ventas alcanzaron los 1.723,9 millones de dólares, con un incremento del 20,2% impulsado por mejores precios internacionales.

