Aprobaron el pliego de la jueza que la Casa Rosada intentó bloquear, la colaboración de Bullrrich
En una jornada que dejó al descubierto las profundas fisuras internas del oficialismo, el Senado aprobó este jueves el pliego de María Verónica Michelli para integrar el Tribunal Oral Federal N° 3 de La Plata, desoyendo la expresa voluntad del presidente Javier Milei, quien había ordenado retirar la postulación por el vínculo familiar de la candidata con el periodista Hugo Alconada Mon.
La designación fue respaldada por 44 votos afirmativos, 18 negativos y dos abstenciones, en una sesión que terminó convirtiéndose en una de las mayores derrotas parlamentarias sufridas hasta ahora por el Gobierno nacional.
La situación expuso además una fuerte crisis de conducción dentro de La Libertad Avanza, que llegó dividida al recinto y terminó observando cómo la oposición imponía su criterio en un tema que la Casa Rosada había convertido en una cuestión política de máxima sensibilidad.
Uno de los datos más llamativos fue la postura adoptada por la senadora Patricia Bullrich, presidenta del bloque oficialista, quien se abstuvo de votar luego de haber anticipado una "objeción de conciencia" frente al intento del Ejecutivo de frenar el nombramiento. El senador Francisco Paoltroni fue más allá y votó a favor de la magistrada, desobedeciendo abiertamente la directiva presidencial.
La aprobación del pliego deja ahora una decisión incómoda en manos de Milei. La Constitución establece que, una vez obtenido el acuerdo del Senado, corresponde al Presidente firmar el decreto de designación. Si decide no hacerlo, podría abrir un nuevo conflicto institucional y judicial sobre los alcances de sus facultades en el proceso de nombramiento de jueces.
La derrota del oficialismo no se limitó al caso Michelli. La sesión estuvo marcada por fuertes discusiones entre el Gobierno y la oposición, acusaciones de incumplimiento de acuerdos parlamentarios y cuestionamientos a la conducción política del bloque libertario.
El conflicto comenzó cuando Bullrich modificó a último momento un entendimiento alcanzado previamente entre los jefes de bancada. Inicialmente se había acordado tratar medio centenar de pliegos judiciales, pero poco antes del inicio de la sesión el oficialismo intentó incorporar la totalidad de los expedientes con dictamen favorable.
La maniobra provocó la reacción inmediata de la oposición. Senadores peronistas y de otros bloques acusaron al oficialismo de alterar las reglas pactadas y denunciaron una supuesta "traición legislativa", obligando a la presidencia del cuerpo a disponer un cuarto intermedio para evitar que la sesión naufragara en medio de un escándalo político.
La situación derivó incluso en un inesperado protagonismo de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien intervino para aclarar que efectivamente existía un acuerdo previo para tratar solamente 50 pliegos y terminó respaldando la versión expuesta por la oposición.
El episodio volvió a poner de manifiesto las diferencias cada vez más visibles entre Villarruel y el núcleo de poder que rodea a Karina Milei, así como las tensiones crecientes entre distintos sectores del oficialismo.
La candidatura de Michelli había quedado envuelta en una fuerte controversia luego de que trascendiera su vínculo familiar con Alconada Mon, uno de los periodistas más críticos del Gobierno nacional. Desde la Casa Rosada interpretaron inicialmente que la designación resultaba inconveniente y buscaron frenar su avance, pese a que la postulante había atravesado los procedimientos de selección y contaba con dictamen favorable de la Comisión de Acuerdos.
Sin embargo, la resistencia oficial terminó generando el efecto contrario. La oposición convirtió el caso en una discusión sobre la independencia institucional y logró reunir los votos necesarios para imponer el tratamiento sobre tablas y posteriormente aprobar el nombramiento.
La sesión también evidenció otra dificultad para el Gobierno: la pérdida de capacidad para ordenar a sus propios legisladores. El respaldo recibido por Michelli desde sectores del oficialismo mostró que las diferencias internas ya no se limitan a discusiones reservadas sino que comienzan a expresarse públicamente en votaciones clave.
Mientras la Casa Rosada intentaba evitar la aprobación de un pliego considerado políticamente incómodo, el Senado terminó enviando una señal de autonomía frente a las presiones del Ejecutivo. El resultado dejó a Milei ante un escenario complejo: aceptar la decisión parlamentaria y firmar la designación o abrir un nuevo frente de conflicto institucional en medio de una creciente fragmentación dentro de su propia fuerza política.

