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noviembre 7, 2026

Nueva ola de amenazas de bomba afecta vuelos y medios de comunicación en Europa

Una nueva serie de amenazas de bomba volvió a alterar este viernes las operaciones aéreas en varios países europeos, apenas un día después de que decenas de vuelos fueran objeto de falsas alertas que obligaron a activar protocolos de seguridad en aeropuertos del continente.

Según informaron autoridades de República Checa, Bulgaria, Portugal e Irlanda, más de una decena de vuelos recibió amenazas durante la jornada. Aunque todas las alertas resultaron ser falsas, generaron inspecciones de seguridad y un fuerte despliegue preventivo.

En el aeropuerto de Praga se registraron amenazas dirigidas a nueve vuelos, tres con destino a la capital checa y otros seis con salida desde esa terminal. Las autoridades confirmaron además la recepción de nuevas advertencias que ampliaban el número de aeronaves presuntamente afectadas. A pesar de ello, el funcionamiento del aeropuerto continuó con normalidad.

En Bulgaria, el Ministerio de Transportes informó que dos vuelos con destino a Sofía fueron objeto de amenazas similares. Ambas aeronaves aterrizaron sin inconvenientes. En Portugal, una alerta afectó a un vuelo programado entre Lisboa y Roma. La policía realizó una inspección completa del avión y descartó la presencia de explosivos.

Las autoridades irlandesas consideran que los incidentes podrían formar parte de una acción organizada. En un comunicado oficial, el gobierno sostuvo que es "probable" que detrás de estas amenazas exista una campaña coordinada destinada a generar perturbaciones en el transporte aéreo europeo.

La situación también alcanzó a medios de comunicación. La radiotelevisión pública irlandesa RTÉ evacuó sus instalaciones en Dublín tras recibir una amenaza de bomba por correo electrónico. El mensaje habría sido enviado además a otros medios de Irlanda y del Reino Unido.

El operativo movilizó a efectivos policiales, incluidos agentes armados, mientras se realizaban las verificaciones correspondientes. Tras la inspección, las autoridades determinaron que se trataba de una falsa alarma y el personal pudo regresar al edificio.

La nueva ola de amenazas se produce luego de una semana marcada por advertencias similares que afectaron a numerosas rutas aéreas europeas, en una situación que mantiene en alerta a organismos de seguridad y compañías aeronáuticas de varios países.