La hija del ministro de Hacienda y Finanzas del Chaco, Alejandro Abraam, sería quien organiza una feria de vinos prevista para octubre en Resistencia que recibiría unos $50 millones del Consejo Federal de Inversiones.
La actividad se promociona bajo el nombre “Tour de Sabores” y se presenta como una feria de vinos boutique.
El dato surge de una investigación realizada por Roberto Espinoza, quien además cuestionó los criterios utilizados para distribuir recursos del CFI en la provincia y marcó diferencias entre el apoyo destinado a eventos vinculados al oficialismo y otras actividades que no reciben el mismo respaldo.
Los antecedentes de Abraam en el negocio del vino
El Boletín Oficial del Chaco registra que en 2013 José Alejandro Abraam constituyó junto a María Verónica Abraam la sociedad Sabor Perfecto SRL, cuya actividad incluía la comercialización de vinos, licores y otras bebidas.
Otro instrumento societario publicado en 2018 indicaba que Abraam conservaba entonces participación en la firma, con sede en Mitre 629 de Resistencia.
Abraam representa al Chaco ante el CFI
La página oficial del Consejo Federal de Inversiones identifica a Alejandro Abraam como representante titular de la Provincia del Chaco ante ese organismo.
El dato cobra especial relevancia porque la feria que sería organizada por su hija recibiría fondos del mismo organismo en el que Abraam representa a la provincia.
¿Por qué $50 millones para una feria de vinos?
En una provincia con fuertes demandas en salud, educación, salarios públicos, infraestructura y asistencia a sectores productivos, el destino de $50 millones para una feria de vinos exige una explicación clara sobre las prioridades del Gobierno.
Corresponde conocer cómo fue seleccionado el proyecto, quién solicitó los fondos, qué otros eventos o iniciativas fueron evaluados y qué criterios se utilizaron para otorgarle ese nivel de financiamiento.
También debe explicarse cómo se manejó un eventual conflicto de intereses si se confirma que la hija del representante del Chaco ante el CFI participa de la organización de una actividad que recibiría recursos de ese organismo.
Puede ocurrir que todo el procedimiento se ajuste formalmente a la legalidad. Pero si se confirma que la hija del representante provincial ante el CFI está vinculada a una actividad beneficiada con una asignación millonaria de ese mismo organismo, existe un problema ético grave que merece una explicación pública, completa y sin eufemismos.

