Leandro Zdero tiene desde hace tiempo un fuerte respaldo en el ecosistema digital de la nueva derecha. La Derecha Diario, uno de los medios más identificados con ese espacio, publica de manera sostenida contenidos favorables al gobernador chaqueño, sus medidas y su alianza con Javier Milei. Ahora, la detención en Bolivia de Fernando Cerimedo, fundador de ese medio y uno de los principales operadores de la estrategia digital libertaria, abre una pregunta en Chaco. Quién maneja realmente la comunicación digital alrededor de Zdero y con qué recursos.
La Derecha Diario viene acompañando de manera clara al gobierno chaqueño.

Cuando Zdero anunció modificaciones impositivas, el portal destacó una “enorme reducción de impuestos provinciales” y presentó su administración bajo conceptos de orden y austeridad asociados al modelo de Milei.

También publicó notas favorables a reformas impulsadas por la gestión provincial y al acercamiento político entre Zdero y el Gobierno nacional.
El alineamiento editorial puede comprobarse siguiendo las propias publicaciones del medio.

El nombre detrás de La Derecha Diario
Uno de los fundadores de ese portal es Fernando Cerimedo, un nombre central dentro de la estructura de comunicación que acompañó el crecimiento político de Javier Milei.

Cerimedo quedó detenido esta semana en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, acusado de tentativa de feminicidio contra su expareja, Nadia Beller, quien recibió tres disparos durante un ataque. Entre los elementos incorporados al expediente aparece un peritaje de su celular donde se encontró un mensaje que decía: “O la eliminamos ya o estamos jodidos. ¿Conocés a alguien que pueda hacer el trabajo?”.
También figura una comunicación recibida poco después del ataque que informaba que Beller había sido baleada y estaba herida. El juez consideró que existían indicios suficientes para ordenar 180 días de prisión preventiva en la cárcel de Palmasola. La defensa de Cerimedo cuestionó la validez de los chats y niega su responsabilidad en el ataque.

La investigación sumó además una pesquisa por presunto enriquecimiento ilícito luego de allanamientos en propiedades vinculadas al consultor.
Pero para entender por qué su nombre repercute también en la política chaqueña hay otro antecedente importante.
Cerimedo reconoció públicamente en 2023 que manejaba granjas con miles de trolls, bots y cuentas utilizadas para posicionar contenidos políticos. Ante una consulta directa de La Nación sobre si tenía trolls respondió que tenía “un montón” y explicó que esas estructuras servían para aumentar la relevancia de determinados mensajes ante los algoritmos. También fue señalado como uno de los responsables de la estrategia digital que acompañó la campaña presidencial de Milei.
Ese es el punto que vuelve relevante la conexión con Chaco.
¿Quién maneja la comunicación digital alrededor de Zdero?
La Derecha Diario, fundada por Cerimedo dentro de ese ecosistema, amplifica de manera sistemática el discurso político de Zdero.

Y alrededor del gobernador también funciona una intensa red de cuentas que reproduce publicaciones oficiales, instala mensajes de gestión, responde críticas y confronta diariamente con dirigentes, periodistas y usuarios opositores.
La pregunta es cuánto de ese movimiento es espontáneo y cuánto responde a una estrategia organizada.
¿Quién administra esas cuentas?
¿Cuántas pertenecen realmente a ciudadanos o militantes y cuántas forman parte de estructuras coordinadas?
¿Hay empresas, agencias o consultoras trabajando detrás de esa comunicación?
¿Quién las contrata y cuánto cobran?
Las preguntas adquieren todavía más peso porque el Gobierno del Chaco destina cifras millonarias a publicidad y comunicación oficial y parte de esos fondos circula por mecanismos cuya distribución final no siempre resulta sencilla de reconstruir a partir de las publicaciones generales de Tesorería.
Existe un medio alineado con Zdero que nació dentro de una estructura cuyo fundador reconoció públicamente el uso organizado de trolls y bots para intervenir en la conversación política.
Y existe en Chaco una comunicación digital intensa alrededor del gobernador cuyo funcionamiento, proveedores y financiamiento no están expuestos con la misma claridad con la que se muestran sus resultados.
El Gobierno provincial debería informar qué empresas trabajan en su estrategia de comunicación, qué servicios prestan, cuánto cobran y qué parte del presupuesto público se destina específicamente a operaciones y campañas digitales.
Menos relato. Menos propaganda disfrazada de espontaneidad.
Y una respuesta concreta.
Quién opera, para quién y con qué plata.

