El peronismo comenzó a mover sus fichas con un encuentro reservado en Retiro que reunió a Máximo Kirchner, Axel Kicillof y Sergio Massa junto a gobernadores y jefes de bloque. Sin foto oficial, pero con representación amplia, la reunión se extendió por más de tres horas y buscó blindar las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) frente al intento del Gobierno de suspenderlas.
El encuentro en el hotel Emperador fue leído como un paso necesario para ordenar al espacio opositor después de meses de tensiones. La coincidencia en torno a la defensa de las PASO funcionó como punto de partida para recomponer vínculos y proyectar una estrategia común. “Todos los presentes coincidimos en la importancia de sostener las PASO como instrumento para generar una propuesta electoral amplia y potente”, señalaron los asistentes.
La presencia de Sergio Massa, Ricardo Quintela, Gildo Insfrán, Sergio Ziliotto, Gustavo Melella y Gerardo Zamora reforzó la idea de que el peronismo busca articular posiciones con gobernadores y referentes parlamentarios. El clima fue positivo y se evitó cualquier gesto de confrontación interna. La reunión se dio pocos días después de que Máximo Kirchner enviara un mensaje de distensión al afirmar que no está en “veredas opuestas” a Kicillof.
El peronismo intenta recuperar la confianza y mostrar un horizonte compartido. En un contexto de crisis y fragmentación, el gesto de unidad en Retiro transmite esperanza y la convicción de que, más allá de las diferencias, hay voluntad de construir una alternativa sólida para 2027.

