El glaciar Perito Moreno, situado en el Parque Nacional Los Glaciares en Santa Cruz, ha comenzado a mostrar un retroceso significativo visible desde el espacio. Imágenes del satélite Sentinel-2 del programa europeo Copernicus, junto con investigaciones de 2026, confirman que este glaciar ya no se mantiene estable, como lo hacía en el pasado.
Las imágenes satelitales capturadas el 30 de junio revelan el retroceso en el Brazo Rico del Lago Argentino comparado con 2016. Este cambio coincide con los estudios de glaciología realizados en los últimos años, destacando una tendencia sostenida de pérdida de masa desde 2016, notablemente acelerada desde 2020.
Impacto del calentamiento global en el glaciar Perito Moreno
Los campos de hielo de la Patagonia, que comprenden la mayor reserva de agua dulce sólida de Sudamérica, son críticos para entender la variabilidad climática regional. Estudios recientes han confirmado que el Perito Moreno ha retrocedido aproximadamente 800 metros en siete años, lo que preocupa a los científicos.
Investigaciones de la Universidad de Concepción en Chile y del Instituto de Tecnología Birla Mesra en India, publicadas en Progress in Physical Geography, han utilizado imágenes de satélites Landsat desde 1997 hasta 2023 para rastrear este retroceso. Los especialistas analizaron desplazamientos frontales, pérdida de área y velocidad de retroceso.
El estudio destaca que el glaciar estuvo relativamente estable hasta 2016, pero desde entonces ha comenzado un retroceso acelerado, alcanzando 55 metros por año. En 2025, el glaciar retrocedió 385 metros en el Lago Argentino, el mayor registrado en el período de observación.
Desde 1997, el Perito Moreno ha perdido cerca de 3 km² de su superficie, aproximadamente el 1% de su área original. Este retroceso se ha acelerado en los últimos años, lo que indica un cambio preocupante en su comportamiento.
Según Rodrigo Abarca del Río, de la Universidad de Concepción, el Perito Moreno ha sido una excepción glaciológica por su estabilidad. Sin embargo, este retroceso podría indicar un cambio de comportamiento en uno de los glaciares más emblemáticos de la región.
Investigaciones publicadas en Earth and Planetary Science Letters por científicos de Argentina y Japón también apuntan a la pérdida de una morrena sumergida que actuaba como barrera natural para el glaciar. Sin esta estructura, el glaciar ha incrementado su velocidad hacia el lago, acelerando su retroceso.
Entre 2020 y 2023, la pérdida de volumen se intensificó, con más de 800 metros de retroceso del frente del glaciar registrado desde 2019. Este cambio es crucial para prever el futuro de otros glaciares patagónicos.
El calentamiento global, potenciado por las emisiones de gases de efecto invernadero, está derritiendo los glaciares a un ritmo sin precedentes, lo que afecta ecosistemas, reservas de agua dulce y contribuye al aumento del nivel del mar.
Fuente: Noticias Ambientales.

