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julio 13, 2026

Aprender 2025. La ministra Naidenoff atribuyó la mejora a un programa que no llegó a los estudiantes examinados

La ministra de Educación del Chaco, Sofía Naidenoff, atribuyó la mejora obtenida en Lengua en las pruebas Aprender 2025 a las políticas de alfabetización de la gestión provincial, especialmente a los programas Aprendo Leyendo y Chaco Lee. Sin embargo, la evaluación nacional se realizó entre estudiantes de sexto grado, mientras que Aprendo Leyendo comenzó en 2025 y estuvo dirigido a niños de primero, segundo y tercer grado.

Los resultados oficiales muestran que Chaco consiguió una recuperación importante en Lengua. El porcentaje de estudiantes ubicados en los niveles Satisfactorio o Avanzado pasó del 51,6% en 2023 al 63,9% en 2025.

Naidenoff presentó ese crecimiento como consecuencia de las acciones impulsadas por el Gobierno provincial.

“Es un salto histórico para la provincia. El docente entendió que si no trabajamos fuertemente la lectura y la comprensión, los chicos no pueden avanzar en matemática ni en ninguna otra área”, afirmó.

La ministra atribuyó el resultado “al compromiso de los docentes y a la implementación del programa Aprendo Leyendo”, que incluyó la compra de más de 300 mil libros, capacitaciones y acompañamiento pedagógico.

“Hoy estamos demostrando con hechos concretos que la escuela recupera su sentido cuando los chicos aprenden a leer y comprender”, sostuvo Naidenoff.

La funcionaria también destacó el programa Chaco Lee, desarrollado por el Plan Provincial de Lectura mediante actividades en plazas, parques y espacios comunitarios.

Los alumnos evaluados no participaron de Aprendo Leyendo

Aprender 2025 fue aplicada el 12 de noviembre a estudiantes de sexto grado de escuelas primarias estatales y privadas. La evaluación midió los desempeños en Lengua y Matemática.

Aprendo Leyendo comenzó a implementarse durante el ciclo lectivo 2025. El propio Gobierno provincial informó que el programa estaba destinado al primer ciclo de la escuela primaria y que sus materiales serían utilizados por estudiantes de primero, segundo y tercer grado.

Los libros comenzaron a distribuirse desde abril de 2025. El objetivo oficial era que los niños terminaran tercer grado leyendo con fluidez y comprensión.

Los alumnos que rindieron Aprender en sexto grado no fueron alcanzados por ese programa durante su alfabetización inicial. Cuando Aprendo Leyendo empezó a aplicarse, ya estaban cursando el último año de la primaria.

La mejora registrada en la evaluación refleja una trayectoria educativa construida durante varios años, atravesada por distintas políticas, gestiones, docentes y condiciones escolares. Los resultados de Aprender no incluyen una evaluación de impacto que permita establecer que Aprendo Leyendo fue la causa de la suba.

Chaco Lee tampoco demuestra una relación causal

Chaco Lee promueve actividades de lectura en espacios públicos y comunitarios. La iniciativa puede contribuir a instalar hábitos de lectura y ampliar el acceso a los libros, pero su existencia tampoco prueba que haya provocado el crecimiento de 12,3 puntos registrado en sexto grado.

Para atribuirle ese resultado serían necesarios datos sobre la cantidad de alumnos evaluados que participaron de las actividades, la frecuencia de esa participación, el tiempo de exposición al programa y la evolución de sus desempeños antes y después de la intervención.

El Gobierno no presentó esas mediciones. Las pruebas Aprender tampoco fueron diseñadas para evaluar el impacto específico de Chaco Lee.

Mencionar una campaña de promoción de la lectura junto a un resultado favorable no alcanza para demostrar que una haya causado el otro. La relación planteada por la ministra constituye una interpretación política, no una conclusión técnica de la evaluación nacional.

La mejora recupera lo perdido, pero no marca un salto histórico

El porcentaje de estudiantes en los niveles Satisfactorio o Avanzado pasó del 51,6% en 2023 al 63,9% en 2025. La recuperación es significativa frente al último operativo, aunque el resultado queda apenas 2,2 puntos por encima del 61,7% registrado en 2022. Más que un salto histórico, los resultados muestran que la provincia recuperó un nivel que ya había conseguido tres años antes.

La explicación ofrecida por el Gobierno de Zdero no coincide con la población alcanzada por Aprendo Leyendo y tampoco está acompañada por una evaluación específica sobre Chaco Lee.

Para medir el impacto de Aprendo Leyendo habrá que seguir la trayectoria de los estudiantes que efectivamente trabajaron con esa metodología. Los niños que cursaron tercer grado bajo el programa en 2025 llegarán a sexto en 2028. Quienes ingresaron a primer grado ese año lo harán en 2030.

Hasta entonces, adjudicar la mejora de sexto grado a programas recientes convierte un resultado educativo favorable en una conclusión política que las pruebas Aprender no demuestran.