El Gran Premio de Miami volvió a dejar señales claras del progreso de Alpine F1 Team y de la consolidación de Franco Colapinto dentro de la categoría. El piloto argentino partió desde la octava posición y finalizó en el mismo lugar, sumando nuevamente puntos y confirmando una regularidad que empieza a ser uno de sus principales activos en la Fórmula 1.
Lejos de tratarse de una actuación aislada, el resultado en Miami ratifica una evolución sostenida tanto del equipo como del propio Colapinto. El argentino superó su mejor logro del 2024 que en el GP de Azerbaiyán 2024 donde llego 8º, pero en esta ocasión, si bien en carrera terminó en el mismo lugar, su clasificación final fue en el puesto 7 debido a la sancion de 20 segundos a Leclerc, por lo tanto queda con 7 puntos en el campeonato 2026, en la carrera de miami de desenvolvió con mayor presión, con expectativas en alza y en un equipo que muestra mejoras concretas en rendimiento y estrategia.
La carrera tuvo un inicio accidentado, con incidentes en las primeras vueltas que obligaron a varios pilotos a reconfigurar sus planteos. En ese escenario cambiante, Colapinto se mantuvo firme, sin errores y con un manejo inteligente que le permitió sostener su posición frente a rivales con mayor experiencia. Esa capacidad de gestión, más allá de la velocidad pura, es lo que empieza a marcar una diferencia en su proceso de adaptación a la elite del automovilismo.
Los seis puntos obtenidos no solo engrosan su cuenta personal, sino que resultan clave para Alpine, que logró escalar hasta el quinto lugar en el Campeonato de Constructores. Para una escudería que venía de temporadas irregulares, este avance refleja un trabajo técnico más consistente y una mayor competitividad en pista.
El crecimiento del equipo también se percibe en la fiabilidad del auto y en decisiones estratégicas más precisas, aspectos que le permiten a Colapinto capitalizar mejor cada oportunidad. En ese marco, el argentino no solo cumple, sino que empieza a convertirse en una pieza importante dentro del engranaje del equipo.
La carrera fue ganada nuevamente por Kimi Antonelli, quien se consolida como líder del campeonato tras sumar su tercera victoria de la temporada. Completaron el podio Lando Norris y Oscar Piastri, ambos con McLaren, en una grilla cada vez más competitiva.
El GP de Miami también tuvo un condimento especial fuera de la pista con la presencia de Lionel Messi en los palcos, sumando visibilidad a una fecha que ya se posiciona como una de las más atractivas del calendario.
Para Colapinto, el balance es claramente positivo. No solo por los puntos, sino por la confirmación de que puede sostener rendimientos competitivos en circuitos exigentes y bajo presión. En una categoría donde cada detalle cuenta, la regularidad y la capacidad de no cometer errores son señales de madurez.
El desafío ahora será dar el siguiente paso: no solo mantenerse en zona de puntos, sino empezar a pelear posiciones más adelante en la grilla. Si la evolución de Alpine continúa en esta línea, y el argentino sigue capitalizando cada oportunidad, ese salto parece cada vez más cercano.

