Cada 4 de mayo se conmemora el Día Internacional del Respeto a las Gallinas, impulsado por la organización United Poultry Concerns. La iniciativa busca visibilizar la situación de millones de aves utilizadas en la industria alimentaria y cuestionar las prácticas intensivas que dominan la producción avícola en gran parte del mundo.
Aunque suelen ser percibidas como animales simples, la evidencia científica muestra lo contrario. Investigaciones publicadas en la revista Animal Cognition, incluyendo trabajos de la especialista Lori Marino, demuestran que las gallinas poseen habilidades cognitivas complejas: pueden resolver problemas, comunicarse mediante sonidos y señales visuales, anticipar eventos y experimentar formas de empatía.
La magnitud del sistema en América Latina
El Informe Libre de Jaulas 2024 del Observatorio Animal Latam revela que entre el 70% y el 98% de las gallinas en países como Chile, Colombia y Perú son criadas en jaulas en batería, un modelo que restringe severamente su movilidad e impide comportamientos básicos como caminar, estirar las alas o anidar.
Entre las prácticas habituales de la industria se encuentran:
- Corte de picos sin anestesia.
- Muda forzada, que altera artificialmente el ciclo reproductivo.
- Eliminación de pollitos machos, considerados no rentables para la producción de huevos.
Estas condiciones generan cuestionamientos éticos y también implicancias sanitarias: el hacinamiento favorece la propagación de patógenos y aumenta el riesgo de enfermedades zoonóticas como la gripe aviar y la salmonella.
En algunos países, el tema comienza a ingresar en la agenda pública. Chile discute proyectos legislativos para restringir el uso de jaulas en batería y promover sistemas de etiquetado que informen sobre el origen de los productos. Sin embargo, la transición hacia modelos más respetuosos enfrenta barreras económicas, culturales y regulatorias.

El caso argentino
Argentina presenta un escenario particular: según la Cámara Argentina de Productores Avícolas (CAPIA), en 2025 el país alcanzó el mayor consumo de huevos per cápita del mundo, con un promedio de 398 unidades por persona al año. Este nivel de consumo se sostiene con aproximadamente 60 millones de gallinas ponedoras distribuidas en distintas provincias.
La activista Jesica Bon Denis, fundadora de Animal Interseccional, señaló:
“Hablar de gallinas en América Latina es hablar de un sistema que durante mucho tiempo se mantuvo fuera de la conversación pública. Son animales con capacidades complejas, pero que siguen siendo tratados como unidades de producción”.
Argentina cuenta con normativa sanitaria vinculada a bioseguridad y condiciones generales de manejo, pero no dispone de regulaciones específicas que limiten el uso de jaulas en batería ni de sistemas obligatorios de etiquetado.
El Día Internacional del Respeto a las Gallinas invita a reflexionar sobre la relación entre humanos y animales en la industria alimentaria. La evidencia científica confirma que las gallinas son seres con capacidades cognitivas y emocionales complejas. La realidad productiva en América Latina muestra un sistema intensivo que limita su bienestar.
La discusión sobre alternativas más éticas y sostenibles apenas comienza en la región. El desafío es integrar la protección animal en un contexto marcado por desigualdades y altos niveles de consumo.
Fuente: Noticias Ambientales.

