La inflación volvió a apretar en el NEA y en marzo fue la más alta del país. Según el INDEC, la región cerró el mes con un aumento de precios de 4,1%, por encima del 3,4% nacional. El dato también mostró otro problema para el Gobierno nacional: a nivel país, marzo fue el décimo mes consecutivo sin una baja en la inflación mensual.
El golpe en el Nordeste fue más fuerte que en el resto del mapa. El NEA, que incluye a Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones, no solo encabezó la suba de marzo, sino que además registró su mayor variación mensual desde agosto de 2024. En la comparación interanual, la región llegó a 33,4%, también por encima del 32,6% nacional.
El cuadro regional del INDEC dejó al Nordeste en el primer lugar del ranking inflacionario de marzo. Detrás quedaron el NOA con 4,0%, GBA con 3,4%, la región Pampeana con 3,3%, Cuyo con 3,2% y la Patagonia con 2,5%. En el acumulado del primer trimestre, además, el NEA llegó a 11,5%, frente al 9,4% nacional.
La presión se sintió con fuerza en rubros clave del consumo cotidiano. En marzo, en el NEA, Alimentos y bebidas no alcohólicas subió 4,5%, Restaurantes y hoteles 4,9%, Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles 9,7% y Educación 22,7%. Ahí está buena parte del problema: la suba no quedó encerrada en un solo sector, sino que pegó en comida, tarifas y gastos escolares al mismo tiempo.
A nivel nacional, marzo marcó el décimo mes consecutivo en el que la inflación no logró bajar. El IPC general pasó de 2,9% en febrero a 3,4% en marzo, con una aceleración de medio punto en un contexto donde el Gobierno había apostado a mostrar una desaceleración más clara para esta altura del año.
La región NEA ya venía arriba del promedio en febrero, cuando había marcado 3,1%, y en marzo dio otro salto hasta 4,1%. Eso consolidó una trayectoria ascendente justo en una zona donde el peso de los alimentos, los servicios y las tarifas pega más rápido sobre los ingresos.
El dato deja un problema pesado para el Nordeste. La inflación de 4,1% se da en una de las regiones con salarios más bajos del país, donde cada suba en alimentos, tarifas y servicios pega con más fuerza sobre el ingreso. Para el NEA, el impacto es doble: los precios corren arriba y el punto de partida salarial es más débil que en otras regiones.

