En una provincia golpeada por la caída del poder adquisitivo y la falta de recomposición salarial en el sector público, efectivos policiales y penitenciarios de Corrientes anunciaron una movilización para el miércoles 18 de febrero a las 10 de la mañana en la plaza 25 de Mayo.
La convocatoria fue difundida por el colectivo “Policías Unidos”, que expresó un “gran descontento” dentro de la fuerza ante la falta de aumentos desde agosto del año pasado y frente a lo que consideran respuestas insuficientes del gobierno provincial ante la crisis económica.
Desde la plaza, los manifestantes prevén dirigirse al Ministerio de Seguridad para entregar un petitorio y solicitar una reunión con el titular del área. Luego harán lo propio en la Jefatura de Policía, donde buscarán ser recibidos por el jefe de la fuerza.
En el comunicado, el espacio sostiene que la movilización responde a “la difícil situación económica que atraviesa la familia Policial y Penitenciaria de la provincia de Corrientes” y al anuncio inminente de un incremento salarial por parte del Ejecutivo provincial. Sin embargo, advierten que reclaman que el aumento “sea realmente importante y tenga un impacto positivo” en los haberes.
El cuestionamiento apunta a la estructura salarial vigente. “Pedimos que el incremento no se limite solo al Valor Punto y Mínimo Garantizado sino que también abarque otros códigos”, señalaron, en referencia a adicionales y componentes que suelen quedar fuera de las actualizaciones y que terminan licuando el efecto real de los aumentos. Exigen además que la recomposición alcance tanto al personal en actividad como a los retirados.
El trasfondo del conflicto expone tensiones más profundas en la economía correntina. Con salarios públicos que vienen perdiendo frente a la inflación, consumo estancado y una estructura productiva con escasa generación de empleo formal privado, el peso del ajuste recae con fuerza sobre los trabajadores estatales. La falta de actualización salarial desde agosto agrava un escenario en el que los ingresos quedaron rezagados frente al costo de vida.
Aunque desde “Policías Unidos” afirmaron que buscarán “una solución a través del diálogo”, el malestar interno refleja una creciente presión sobre el gobierno provincial para que adopte medidas de mayor alcance. La movilización anticipa un conflicto que, de no mediar una recomposición significativa, podría escalar en un contexto económico que ya muestra signos de fragilidad.

