Boca Unidos se mueve rápido en el arranque del año para redefinir su conducción futbolística de cara a la temporada 2026 del Federal A. La dirigencia confirmó que hay negociaciones avanzadas con un grupo empresario correntino para hacerse cargo del fútbol profesional y, en ese marco, existen conversaciones vinculadas al entorno de Gabriel Batistuta para sumarlo al “nuevo proyecto deportivo”, aunque por ahora sin cargo definido y con versiones cruzadas sobre su participación real.
Un acuerdo para “ordenar todo” el fútbol profesional
El corazón de la noticia no es el nombre propio, sino el esquema que se está discutiendo: el club negocia un convenio por un plazo cercano a los 24 meses para que un grupo empresario asuma la conducción y el financiamiento del fútbol profesional y parte de las formativas (desde categorías juveniles en adelante). La comisión directiva mantendría la administración del club en su dimensión social y el resto de las actividades.
En la práctica, esto apunta a algo muy concreto: presupuesto, planificación deportiva, incorporaciones y estructura de trabajo bajo una misma conducción, con el objetivo de evitar improvisaciones típicas de cada verano en el ascenso.
El “factor Batistuta”: qué está confirmado y qué no
Desde la conducción del club se reconocieron contactos para que Gabriel Batistuta se integre al nuevo esquema, pero no como director técnico. La idea que se dejó trascender es la de incorporarlo como parte de un proyecto integral, con un rol todavía no cerrado.
Sin embargo, desde el lado empresario también circularon desmentidas: se negó que Batistuta vaya a desembarcar formalmente como “manager” o director deportivo, y se insistió en que no quieren instalar nombres sin firma y sin estructura definida.
El punto intermedio (y el más verosímil, por ahora) es este: hay conversaciones y vínculos con su entorno, pero la participación directa del ex goleador como figura institucional del proyecto todavía no está confirmada.
El reloj: Federal A en marzo y pretemporada en febrero
El apuro tiene lógica: el Federal A arrancaría a mediados de marzo y la pretemporada está prevista para principios de febrero. Eso deja una ventana corta para resolver conducción, cuerpo técnico, refuerzos y armado del plantel.
Mientras tanto, el club sostiene la continuidad del actual entrenador, aunque esa decisión podría reordenarse si el acuerdo empresario se firma y trae su propia estructura deportiva.
Lo que está en juego
Boca Unidos no sólo negocia nombres: negocia un modelo de gestión. Si el convenio se concreta, el club busca pasar de la supervivencia anual a un esquema con planificación, recursos y una conducción deportiva clara. En ese tablero, el apellido Batistuta funciona como símbolo: puede ser un aporte real o apenas un anzuelo comunicacional. La diferencia la marcará una sola cosa, mucho más aburrida que los rumores: los papeles firmados y el organigrama del proyecto.

