Este lunes 5 de enero, el “secuestro” del presidente Maduro entró en su fase más cínicamente prolija: la judicial. Nicolás Maduro y Cilia Flores debían presentarse ante un tribunal federal en Manhattan para la primera audiencia formal en Estados Unidos, mientras Washington endurece el control sobre el petróleo venezolano y en paralelo empiezan a aparecer números de víctimas del operativo militar que los capturó.
De la operación militar al expediente judicial
Maduro iba a comparecer este lunes al mediodía en Nueva York en una audiencia inicial que abre una pelea larga: la defensa buscaría impugnar la legalidad de la captura y alegar inmunidad, aunque EE.UU. insiste en que no lo reconoce como presidente legítimo tras la elección de 2024.
En Caracas, el tablero institucional quedó sostenido con alambre: Delcy Rodríguez quedó como presidenta interina y, mientras exige la devolución de Maduro, también intenta bajar la temperatura con mensajes de relación “equilibrada y respetuosa” con Washington.
El costo humano y la pelea por la legalidad
La novedad más concreta sobre víctimas llegó desde La Habana: Cuba afirmó que 32 de sus efectivos (militares y de inteligencia/seguridad) murieron durante el operativo estadounidense en Venezuela, y decretó duelo. Es, hasta ahora, el primer conteo oficial detallado que aparece ligado directamente a la acción militar.
En paralelo, el caso escala a foros internacionales. El Consejo de Seguridad de la ONU se disponía a tratar el tema, mientras se multiplica el señalamiento de que la captura y los ataques “no tienen justificación” en el derecho internacional. En un análisis jurídico, Chatham House remarca el punto central: no hubo mandato del Consejo de Seguridad ni de un organismo regional con legitimidad para habilitar una acción de fuerza de este tipo, y advierte que esto erosiona la regla básica de “no imponer demandas políticas con fuerza militar”.
Lo que viene: petróleo, sanciones financieras y una región empujada al borde
Este lunes también hubo movimientos que muestran el verdadero corazón del asunto: control y castigo económico. Suiza anunció el congelamiento por cuatro años de activos vinculados a Maduro y su entorno, con la explicación de evitar fuga de fondos presuntamente ilícitos.
Y está el petróleo, que nunca falta cuando alguien dice que está “trayendo democracia” con aviones. Medios y reportes coinciden en que Washington busca condicionar el sector petrolero venezolano (Rubio habló de mantenerlo en “cuarentena”), y Trump presiona por “acceso total”. Si la transición queda subordinada a quién maneja el crudo, lo de “rescatar instituciones” pasa a ser el eslogan para la tribuna.
El dato importante: esto no fue un operativo “quirúrgico” sin costo humano. Ya hay muertos confirmados por un Estado aliado de Caracas (Cuba) y crece la presión para que se transparenten cifras completas de civiles y militares venezolanos. El relato épico dura lo que tarda en aparecer la lista de nombres.

