El empleo asalariado privado registrado en Chaco volvió a caer. Según el informe de la consultora Politikon Chaco, con datos oficiales del SIPA, la provincia tuvo en septiembre de 2025 un total de 71.700 puestos registrados, frente a los 73.481 del mismo mes del año pasado. La diferencia equivale a 1.781 empleos menos, una baja interanual del 2,4%.
A eso se suma que, incluso en la medición mensual desestacionalizada, el empleo cayó un 0,4% respecto de agosto, lo que implica 313 puestos menos. El panorama confirma un proceso de deterioro sostenido del empleo formal, sin señales de recuperación a la vista.
Chaco, adentro de la ola nacional… pero sin política que amortigüe el golpe
Chaco está adentro de la ola nacional de enfriamiento del empleo formal, sí. Pero eso no alcanza como excusa. Incluso en un contexto contractivo, una gestión puede amortiguar el impacto, sostener sectores, empujar inversión o evitar que se sigan perdiendo empleos. En Chaco no se ve nada de eso.
La caída local es más marcada que en provincias vecinas como Corrientes, lo que muestra algo más que “mala suerte macroeconómica”: falta de políticas efectivas o políticas que no están funcionando. En resumen, la marea baja en todo el país, pero Chaco además no logra generar un piso propio.
El NEA tampoco despega, aunque hay matices
La comparación regional refuerza la idea de un mercado laboral debilitado en todo el Nordeste Argentino.
- Corrientes perdió 552 empleos privados en el último año (-0,7%)
- Formosa, en cambio, tuvo un leve crecimiento interanual de 2,8% (+621 puestos), aunque sigue 8,4% por debajo de su nivel de noviembre de 2023.
Chaco combina la caída más pronunciada del NEA con un retroceso acumulado de 7,8% desde noviembre de 2023, lo que equivale a más de 6.000 empleos formales menos en menos de dos años.
Un reflejo del ajuste nacional
A nivel país, el empleo privado formal también bajó. En septiembre de 2025, cayó 0,2% mensual desestacionalizado (unos 10.606 empleos menos) y acumuló 49.000 puestos perdidos entre junio y septiembre. En la comparación interanual, la baja fue del 0,4%, con 25.850 empleos menos.
El contexto nacional es adverso, pero en provincias como Chaco el golpe se multiplica. Sin políticas activas que generen trabajo privado genuino, la economía local se achica y el discurso oficial pierde sustento frente a los datos.

