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junio 5, 2026

Villarruel y Paoltroni, a los gritos en el Senado: el pedido contra Formosa quedó fuera de tratamiento

El senador formoseño insistió con su proyecto para intervenir la provincia, pero la iniciativa quedó sin apoyo político, incluso dentro de La Libertad Avanza. La vicepresidenta lo acusó de mentir por el uso de los salones del Senado y le pidió que dejara de responsabilizarla por una falta de votos que era evidente.

La interna libertaria volvió a quedar expuesta en el Senado. Victoria Villarruel y Francisco Paoltroni protagonizaron este jueves un fuerte cruce durante la sesión, luego de que el senador formoseño cuestionara a la vicepresidenta por el tratamiento que recibió su proyecto para intervenir federalmente Formosa.

Paoltroni venía acusando a Villarruel por el traslado de una actividad que quería realizar en el Salón Azul del Senado. El encuentro finalmente fue derivado al anexo de la Cámara Alta. En plena sesión, la vicepresidenta tomó la palabra y le respondió sin rodeos. Le recordó que ella no vota los proyectos y que la iniciativa del senador no tenía acompañamiento suficiente para avanzar.

Un proyecto sin respaldo político

El pedido de intervención federal a Formosa no logró acompañamiento en el Senado y tampoco generó entusiasmo dentro del propio oficialismo libertario. La propuesta de Paoltroni quedó aislada, sin volumen parlamentario y sin señales de tratamiento concreto.

La falta de apoyo quedó todavía más clara cuando Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario en el Senado, tomó distancia del pedido. Sostuvo que una intervención federal es una medida de gravedad institucional y que no podía votarse sobre tablas. También dijo que acompañaban a Paoltroni en su situación política en Formosa, pero que institucionalmente no iban a respaldar ese planteo. Con esa definición, el senador quedó sin el apoyo de su propia bancada.

El cruce con Villarruel terminó de exponer esa falta de respaldo. La vicepresidenta fue directa. Acusó al senador de mentir sobre su supuesta intervención en el uso de los salones y sostuvo que esas decisiones corresponden al área parlamentaria. También aclaró que el día de la actividad estaba en Rosario por el aniversario de la muerte de su padre.

Paoltroni respondió a los gritos desde su banca y habló de una falta de respeto. La escena terminó mostrando más la debilidad política de su jugada que una discusión institucional.

Paoltroni quedó solo y a los gritos

El senador formoseño había impulsado la intervención de la provincia con críticas duras al gobierno de Gildo Insfrán. Sin embargo, el planteo no consiguió respaldo suficiente y quedó lejos de convertirse en una discusión seria dentro del Senado.

El cruce con Villarruel terminó de exponer esa soledad política. Paoltroni intentó instalar el tema como una pulseada institucional, pero la falta de adhesiones dejó otra imagen. Ni siquiera en su propio espacio hubo interés en empujar una iniciativa que nació sin fuerza parlamentaria.

La pelea dejó expuesta la interna libertaria y la debilidad del planteo de Paoltroni. Su proyecto contra Formosa no reunió apoyos, ni siquiera dentro de su propio espacio, y terminó reducido a un show de gritos en el Senado.