La Garganta del Diablo es uno de los atractivos turísticos más conocido de Misiones, ubicada en las majestuosas Cataratas del Iguazú. Por esta razón, cientos de visitantes al Parque Nacional Iguazú se sentirán aliviados a saber que el circuito reabrió sus pasarelas.
La reapertura se dio luego de que se completaran las inspecciones finales necesarias para garantizar la integridad estructural de las pasarelas. La comunicación oficial subraya que “las condiciones de seguridad están garantizadas” para el público.
Días atrás, el Parque Nacional Iguazú, junto con la concesionaria de servicios Iguazú Argentina (IASA), informó el cierre de este circuito debido a las intensas lluvias y el aumento del caudal del río Iguazú.
Se trató de un cierre temporal y preventivo, mientras se realizaron jornadas de monitoreo de condiciones climáticas, como así también del caudal del agua, para así poder habilitar el recorrido lo antes posible.

Un recorrido por la naturaleza en su máximo esplendor
La Garganta del Diablo cuenta con saltos de más de 150 metros de longitud y una caída de más de 80 metros de altura, el equivalente a un edificio de 30 pisos. Su caída confluye en forma de herradura y posee un caudal promedio de 1500 metros cúbicos por segundo, lo suficiente para llenar 36 piscinas olímpicas en solo un minuto.
Sin embargo, el Paseo a Garganta del Diablo va más allá de los saltos de agua, ya que también invita a recorrer el entorno selvático y tomar contacto con infinidad de mariposas que lo sobrevuelan, en un paisaje conformado por selva y río.
Pero, además, ofrece la posibilidad de convivir, al menos por un rato, con coatíes, tucanes, urracas, vencejos de cascada, tortugas, agutíes, jotes, lagartos, biguás y benteveo, siendo todos parte de un universo natural único.
¿A qué se debe su nombre tan particular?
El nombre «Garganta del Diablo» se debe principalmente a leyendas y a las impresionantes características geográficas del lugar.
Una leyenda popular, especialmente en las Cataratas del Iguazú, cuenta la historia de un dios serpiente llamado M’boy que, en un ataque de ira por el escape de los amantes Naipi y Tarobá, abrió la tierra, creando así las cataratas.
La garganta es donde él vigila a los amantes, transformados en roca y vegetación. Además, el nombre también se relaciona con la forma imponente del terreno y el estruendo del agua al caer, que evoca una imagen poderosa y salvaje.

Cómo llegar al circuito La Garganta del Diablo
El circuito La Garganta del Diablo se encuentra dentro del Parque Nacional Iguazú. Desde la ciudad de Puerto Iguazú, se accede fácilmente en auto, colectivo o mediante excursiones organizadas que recorren el parque a diario.
Una vez dentro del área protegida, el acceso principal se realiza a través del Tren Ecológico de la Selva, que lleva a los visitantes hasta la estación final. Desde allí parte una pasarela peatonal elevada que se extiende por más de un kilómetro sobre el río Iguazú Superior.
El recorrido concluye en un mirador panorámico frente a la imponente Garganta del Diablo, donde las cataratas despliegan toda su fuerza. Es recomendable llevar protector solar, agua y ropa liviana, y respetar las indicaciones del personal del parque para una experiencia segura y sustentable.
Fuente: Noticias Ambientales.

