Por Oscar Meza
Hoy elijo concentrarme en dos ejes que no son accesorios: el video oficial del Gobierno nacional por el 12 de octubre y lo que dejó la gira de Javier Milei por el Norte. No es tendencia pasajera ni ruido de redes: es historia, presente y futuro. Y una definición concreta de lo que vamos a hacer en territorio esta tarde, a las 19.30, en Barranqueras: acto junto a candidatos de Fuerza Patria.
12 de octubre: no es “guerra cultural”, es memoria viva
El disparador es el spot institucional de Casa Rosada por el 12 de octubre. Si volvemos a la dicotomía “civilización” contra “salvajismo”, no solo erramos pedagógicamente: rompemos el pacto de memoria con los pueblos originarios que la Argentina decidió honrar. No es romanticismo. Es precisión histórica y ética pública. Nuestra mejor tradición política y militar reconoció esa preexistencia. San Martín integró la Logia Lautaro, cuyo nombre homenajea a Lautaro, dirigente indígena mapuche del siglo XVI que resistió la conquista. Dorrego y Belgrano no son estampitas: son referencias de una idea de Patria que incluye, que reconoce derechos, que entiende que el poder sin dignidad no construye comunidad. Cada 12 de octubre nos obliga a una doble tarea: memoria y proyecto. Si el Estado difunde un video con léxico de museo colonial, la respuesta no es gritar más fuerte. Es reponer sentido y explicar por qué está mal y qué narrativa de futuro necesitamos.
Del enojo al plan: técnica, política y territorio
La indignación desahoga, pero no gobierna. Hace falta plan. Plan es articulación viva entre técnica, política y territorio. Equipos serios están hilando una agenda de reconstrucción productiva con cabeza argentina: energía, minería, campo, industria, pymes, logística, ciencia aplicada. En ese marco, destaco el trabajo del Grupo Atenas, que coordina la ministra bonaerense Silvina Batakis, del equipo de Axel Kicillof: una mesa que ordena propuestas y equipos, cruza datos con territorio y pone foco en impacto real sobre la vida cotidiana. Capacidades, no promesas: cuadros formados, estadísticas confiables, instrumentos financieros realistas, articulación con provincias, vínculos con sindicatos y universidades, y medición de resultados. A esto le llamo, sin vueltas, sembrar esperanza con los pies en la tierra: memoria y rigor para definir prioridades, y presencia real para convertirlas en acciones posibles.
El Norte, las señales y lo que vamos a hacer hoy
Cuando hablo del Norte, hablo de la gira de Milei. Lo que vimos en estas horas fue una foto corta: mucha épica virtual y poca trama social real. La calle ordena, desnuda y devuelve. Si la presencia política no sostiene diez minutos de conversación franca con comerciantes, trabajadores y estudiantes, hay un problema de método. No alcanza con ir, hay que estar; no alcanza con hablar, hay que escuchar. Por eso hoy, a las 19.30, en Barranqueras, vamos al acto junto a candidatos de Fuerza Patria. No es un trámite ni una selfie. Es convocar donde la gente vive, trabaja y pelea el día a día. Calles que conocemos, pymes que necesitan oxígeno, clubes que sostienen comunidad cuando todo aprieta. Sobre 9 de Julio, hacia la rotonda de Villa Forestación, vamos a decir lo que hay que decir y, sobre todo, a comprometernos con lo que hay que hacer.
Memoria para no repetir, proyecto para ordenar el rumbo y trabajo para transformar la bronca en resultados. El 12 de octubre no habilita retrocesos en lenguaje ni en derechos. La gira por el Norte no alcanza para confundir espuma con poder social. Y el acto de esta tarde no es un gesto vacío: es un punto de partida. Se gobierna con cabeza y con calle. Con datos y con dignidad. Con técnica y con amor por la gente. Nos vemos en Barranqueras.

