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junio 2, 2026

Chaco en Alerta Vial: supera por 57% el promedio nacional de muertes y faltan políticas públicas sostenidas

Por Dr. Gastón González Yospa — Abogado especialista en Derecho Administrativo. 

La provincia registró 167 víctimas fatales en 2025 y 21 víctimas fatales en lo que va del 2026. El desmantelamiento de organismos nacionales de seguridad vial agrava una crisis estructural.

Argentina registró 4.060 víctimas fatales en siniestros viales durante 2025, según el Informe Preliminar de Siniestralidad Fatal elaborado por la Dirección de Estadística Vial de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) con datos actualizados a abril de 2026. 

Eso equivale a más de once muertes por día, una cada dos horas y nueve minutos.

En ese contexto nacional crítico, la provincia del Chaco ocupa un lugar de alerta: 167 víctimas fatales y una tasa de mortalidad de 13,8 fallecidos cada 100.000 habitantes — cifra que supera en un 57% el promedio del país (8,8) y que ubica a Chaco entre las cinco provincias con mayor mortalidad relativa.

En el NEA —integrado por Misiones, Corrientes, Chaco y Formosa— el 61% de los fallecidos circulaba en motocicleta.

La moto es en el norte argentino el principal medio de transporte cotidiano de sectores populares, y su uso masivo se combina con controles insuficientes, falta de infraestructura vial adecuada y ausencia de programas sostenidos de educación vial. 

El perfil de la víctima fatal se repite año tras año: hombre, joven de entre 15 y 34 años, circulando en moto.

El desfinanciamiento y desmantelamiento institucional a nivel nacional

En julio de 2025, a través del Decreto 461/2025, el gobierno nacional disolvió tres organismos centrales de la política vial argentina:

1 la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV)

2 la Dirección Nacional de Vialidad (DNV)

3 y la Comisión Nacional del Tránsito y la Seguridad Vial. 

Sus funciones fueron distribuidas entre el Ministerio de Economía y la Gendarmería Nacional. 

El impacto de esta decisión sobre provincias como Chaco —dependientes del apoyo técnico y financiero federal— es directo e inmediato.

La ANSV había logrado, desde su creación en 2008, reducir en un 28% la cantidad de víctimas fatales en siniestros viales en el país. Era el organismo que consolidaba las estadísticas nacionales, regulaba: la Licencia Nacional de Conducir, sostenía el Plan Federal de Educación Vial y coordinaba políticas provinciales. 

El Observatorio ISEV reportó que en febrero de 2026 la tasa de mortalidad vial aumentó un 14,2% respecto al mismo mes del año anterior. Y en la provincia del Chaco ya son 21 víctimas fatales en el año 2026. 

La relación de muertes por siniestro grave también empeoró: de 0,29 a 0,33 muertes por hecho. Cuatro de cada diez conductores involucrados en siniestros graves tienen menos de 30 años; cuatro de cada diez siniestros ocurren en fines de semana.

Siniestros viales y una política pública que no puede esperar

Las muertes en siniestros viales no son inevitables. Son el resultado de decisiones de política pública. Especialistas en transporte advierten que las medidas más efectivas para reducir la mortalidad exigen voluntad política, dado que son percibidas como impopulares: reducción de velocidades máximas, controles de alcoholemia sistemáticos, diseño urbano orientado a la seguridad peatonal. 

La Argentina lleva 35 años con una reducción de apenas el 16% en las muertes viales, mientras que países comparables lograron bajas del 50% o más en el mismo período.

En Chaco, la situación es grave. Requiere respuestas urgentes y concretas: inversión en infraestructura vial, programas de educación vial sostenidos, controles efectivos del uso del casco —especialmente en jóvenes—, y articulación con los organismos que en el nivel nacional aún conserven competencia en la materia.