El Gobierno provincial lanzó un refuerzo conjunto en el mojón Chaco-Salta-Santiago del Estero. En paralelo, un joven fue baleado para robarle el celular en Barranqueras y una familia de Pinedo sufrió un asalto comando con 29 millones sustraídos.
El operativo “tripartito” y las promesas
Se presentó un operativo de refuerzo de seguridad en la frontera seca entre Chaco, Salta y Santiago del Estero, con despliegue de fuerzas para “zonas estratégicas”, según la información oficial difundida tras el acto en el mojón tripartito. La comunicación gubernamental habla de coordinación interprovincial y presencia de fuerzas para combatir delitos transfronterizos.
Barranqueras: un tiro por un celular
También hoy, en Barranqueras, un joven de 24 años identificado como J.F.L. denunció que le dispararon para robarle el teléfono y los agresores huyeron. Fue asistido y trasladado tras el ataque. El hecho se registró en la zona del barrio San Cayetano y fue reportado por medios locales en la mañana del martes.

Pinedo: asalto comando y 29 millones menos
Unas horas antes, en la madrugada del lunes 6 de octubre, cuatro delincuentes armados irrumpieron en un campo de General Pinedo: maniataron a la familia, los encerraron y se llevaron alrededor de 29 millones de pesos, además de teléfonos y una camioneta para escapar. La crónica coincide en el modo de ingreso nocturno, la reducción violenta de las víctimas y el monto sustraído.

Lo que queda en evidencia
Mientras el anuncio oficial promete más control en los bordes provinciales, los casos urbanos y rurales en el Gran Resistencia y el sudoeste exponen la urgencia de resultados medibles puertas adentro: prevención en calles y barrios, patrullaje efectivo, investigación rápida y articulación fiscal-policial. Los episodios de Barranqueras y Pinedo publicados entre el 6 y 7 de octubre refuerzan esa brecha entre discurso y vida real.

