El narcoescándalo precipitó su salida y Milei le soltó la mano.
El vínculo con Fred Machado volvió insostenible su candidatura y forzó una crisis interna en La Libertad Avanza.
Diego Santilli ocupará su lugar en la lista bonaerense. Las presiones de Macri y del propio oficialismo precipitaron la salida del economista.
La campaña de Javier Milei sufrió un golpe inesperado a solo veinte días de las elecciones. La controversia por los presuntos vínculos de José Luis Espert con el empresario Fred Machado, detenido por narcotráfico y lavado de dinero, terminó por sepultar la candidatura del diputado libertario. La decisión se conoció este domingo, tras días de presiones cruzadas entre la Casa Rosada y el PRO.
En un mensaje publicado en redes sociales, Espert anunció: “Por la Argentina, doy un paso al costado”. Minutos después, el propio Presidente confirmó la renuncia y escribió: “El proceso de cambio profundo que estamos llevando adelante es lo único que importa. No vamos a permitir que una operación maliciosa lo ponga en riesgo”.
Un desenlace forzado por las encuestas y las presiones internas
Las inconsistencias de Espert al intentar explicar el origen de los 200 mil dólares que recibió de Machado generaron un deterioro sostenido en las encuestas. Según un relevamiento de la consultora Zuban Córdoba, el excandidato alcanzó un 70 por ciento de imagen negativa y más del 60 por ciento de los encuestados consideró que debía renunciar.
En la Quinta de Olivos, mientras Milei ensayaba con su banda para su show en el Movistar Arena, su entorno político enfrentaba una crisis de magnitud. Desde el PRO, Mauricio Macri insistía en que el presidente debía desplazar a Espert, y se lo había planteado en dos encuentros recientes. Lo mismo hicieron los sectores libertarios más cercanos a Karina Milei y Santiago Caputo.
El domingo al mediodía, el propio Caputo comunicó a Espert que, para continuar en carrera, debía encarar una ronda de medios fijada por el comando de campaña. El economista se negó. Según fuentes oficiales, “no estaba entero para afrontarlo”. De inmediato, el equipo presidencial se contactó con Diego Santilli, quien aceptó reemplazarlo como primer candidato a diputado por Buenos Aires.
Milei justificó la salida y habló de “una operación kirchnerista”
Una hora después del anuncio, el Presidente dio una entrevista televisiva en la que evitó admitir el daño político. Atribuyó la caída de Espert a “una operación del kirchnerismo” y sostuvo: “Es un gesto noble. El kirchnerismo es especialista en montar este tipo de operaciones. En lugar de discutir la Argentina que queremos, se estaba discutiendo esto”.
Milei también defendió a su exsocio político: “Cuando ocurrió eso, él era del sector privado. Si alguien quiere hacer algo sucio, no lo hace por la vía bancaria. Está claro que no tenía malas intenciones”. Y agregó que Espert “demostró que no somos lo mismo porque antepuso los intereses del país a los personales”.
Un reemplazo con tensión política
El nombramiento de Santilli generó sorpresa incluso dentro del entorno libertario. Militantes que antes cuestionaban al exintendente de Buenos Aires, ahora lo celebraban en redes sociales. “Voy a dejar el alma para defender el rumbo y frenar a los que quieren que explote el país”, publicó Santilli.
Milei confirmó que el dirigente del PRO ocupará el primer lugar en la lista, aunque aclaró que no presidirá la Comisión de Presupuesto y Hacienda. Ese rol, adelantó, podría recaer en Bertie Benegas Lynch.
Contradicciones y derrumbe político
Durante la semana previa, Espert había protagonizado una serie de declaraciones contradictorias que agravaron su situación. Primero negó haber recibido dinero de Machado; luego admitió haberlo hecho, aunque a través de una empresa minera de Guatemala. Finalmente, reconoció que el empresario detenido le transfirió los fondos y que había viajado en sus aviones en al menos 35 ocasiones.
El intento de victimización en su último video, en el que se quebró al hablar frente a cámara, no logró revertir la percepción pública. En el oficialismo reconocen que su continuidad era “inviable”.
Un golpe en la recta final
La salida de Espert deja a Milei en una posición frágil, en medio de la peor semana política desde que asumió. Con el Congreso enfrentado, el Senado rechazando sus vetos y un clima social enrarecido tras los incidentes en Santa Fe, la crisis libertaria se profundiza a días del cierre de campaña.
El Presidente apostó a mantener el control político reemplazando a su aliado por un dirigente del PRO, pero el episodio expone las tensiones internas de una coalición que llega fragmentada a las elecciones del 26 de octubre.

