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marzo 6, 2026

Como mentir y esperar que te crean

Milei en Córdoba: negó los audios de Spagnuolo y habló de inteligencia artificial, pero Martín Menem ya había reconocido hace mas de una semana que esos audios fueron grabados en su propia oficina, no solo eso, sino que despues de varios dias que salto el escandalo, que CENSURARON judicialmente que se escuchen esos audios, ahora espera que la gente crea que era IA.

El Presidente eligió Córdoba para lanzar la campaña nacional de La Libertad Avanza y volvió a quedar atrapado en el escándalo por los audios de Diego Spagnuolo, el ex titular de la ANDIS que denunció retornos de laboratorios. Desde el escenario, Javier Milei insistió en que las grabaciones eran “truchadas con inteligencia artificial” y apuntó contra Jorge Rial, el periodista que las difundió. Sin embargo, la defensa oficial duró poco: Martín Menem reconoció públicamente que las cintas fueron registradas en su propia oficina del Congreso, echando por tierra la versión presidencial.

La respuesta de Milei llegó tarde y mal. En su discurso habló de “chimenteros berretas” y de un supuesto complot para frenar al Gobierno, pero al mismo tiempo desde el propio oficialismo se confirmaba la autenticidad material de los audios. La contradicción dejó en evidencia improvisación, descoordinación y una estrategia de comunicación que erosiona aún más la credibilidad del Presidente y su círculo más íntimo.

Mientras Milei exaltaba logros económicos y se jactaba de “haber terminado con la inflación”, la crisis cambiaria y el salto del riesgo país golpeaban con fuerza a la población. Los mercados reaccionaban con nerviosismo y los ciudadanos asistían a la pérdida acelerada del poder adquisitivo. La negación del escándalo de corrupción, sumada a un relato económico divorciado de la realidad diaria, profundizó la sensación de desconexión entre el Gobierno y la calle.

La defensa cerrada de Karina Milei, Patricia Bullrich y Manuel Adorni tampoco logró contener el daño. La revelación de Martín Menem no solo desmintió a Milei, sino que dejó expuesto a todo el aparato de comunicación libertario, que eligió instalar una versión insostenible. En política, pocas cosas resultan tan costosas como sostener una mentira fácilmente comprobable.

El acto terminó con gritos de “Inflación nunca más” y promesas de libertad, pero lo que quedó flotando fue la imagen de un Presidente que, en lugar de aclarar un escándalo institucional grave, eligió victimizarse y lanzar acusaciones mientras sus propios aliados lo contradecían.

Fuente: Infobae