La provincia quedó última en el reparto nacional de octubre y fue la más afectada del NEA. Mientras Chaco recibió $6.441 millones, Formosa obtuvo apenas el 0,1% de los recursos distribuidos. A esto se suma el reclamo por una deuda previsional que el Gobierno provincial estima cercana a los $400.000 millones.
Formosa fue la provincia que menos fondos no automáticos recibió del Gobierno de Javier Milei durante octubre de 2026. Según un informe de la consultora Politikon Chaco, Nación le transfirió apenas $81 millones, una caída real del 98,3% respecto del mismo mes del año pasado. El dato expone la magnitud del recorte y las diferencias en la distribución de recursos entre las provincias.
En todo el país, las transferencias no automáticas sumaron $89.259 millones, con una reducción real interanual del 70,2%. Formosa recibió apenas $129 por habitante y fue la única jurisdicción que quedó por debajo de los $100 millones durante el mes.
Estos fondos se destinan a programas educativos, obras, asistencia y otras obligaciones nacionales. Su distribución depende de procedimientos presupuestarios y decisiones de ejecución del Gobierno central, a diferencia de la coparticipación, que se transfiere automáticamente.
Formosa, en el último lugar del reparto nacional
Las diferencias con las provincias vecinas fueron considerables. Chaco recibió $6.441 millones, Corrientes $3.218 millones y Misiones $484 millones. En términos reales, las caídas interanuales fueron del 26,7%, 16,2% y 67,5%, respectivamente.
De esta manera, Chaco recibió casi 80 veces más recursos que Formosa durante octubre, aunque también registró una reducción respecto del año anterior.
Los $81 millones destinados a Formosa se concentraron principalmente en educación. Según el relevamiento, $33 millones correspondieron al Fondo Nacional para la Educación Técnico Profesional, $25 millones a gestión educativa en otras modalidades y $22 millones al nivel inicial.
La situación se extiende al acumulado anual. Entre enero y octubre, Formosa recibió $7.451 millones por esta vía, un 42,4% menos en términos reales que durante el mismo período de 2025.

Una deuda previsional que llegó a la Corte Suprema
El recorte de las transferencias se produce mientras Formosa mantiene un conflicto con la Nación por el financiamiento de su Caja de Previsión Social.
Según el Gobierno provincial, desde diciembre de 2023 no recibe los aportes nacionales correspondientes a su sistema jubilatorio. La administración de Gildo Insfrán estima que la deuda acumulada por ese concepto ronda los $400.000 millones, una cifra reclamada por la provincia que todavía se encuentra en discusión.
Durante octubre, solamente La Pampa y Neuquén recibieron fondos nacionales para sus cajas previsionales, por $5.000 millones y $4.000 millones, respectivamente.
El ministro de Economía de Formosa, Jorge Ibáñez, confirmó que el reclamo llegó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación y que ya se realizó una audiencia con representantes de ANSES. Las actuaciones pasaron a un cuarto intermedio hasta el próximo 18 de noviembre.
El funcionario sostiene que los recursos reclamados responden a obligaciones legales de la Nación con las provincias que mantienen sus propios sistemas previsionales.
El ajuste nacional alcanza niveles históricos
El panorama general también refleja una fuerte contracción. Entre enero y octubre de 2026, las transferencias no automáticas a las provincias totalizaron $1,05 billones, con una caída real del 61,1% frente al mismo período de 2025. Según Politikon Chaco, es el registro más bajo para esos diez meses desde al menos 2005.
La comparación con 2023 es todavía más pronunciada. Los recursos nacionales distribuidos por esta vía disminuyeron un 86,7% en términos reales.
A esto se suma que durante octubre no se registraron pagos de Aportes del Tesoro Nacional (ATN), pese a que el fondo recaudó $115.102 millones. Al cierre del mes había partidas devengadas para Chaco, Corrientes, Misiones y Entre Ríos, pero todavía no figuraban como efectivamente pagadas.
En Formosa, la caída de los fondos no automáticos y la disputa previsional profundizan las dificultades para financiar programas y compromisos provinciales. El resultado de octubre muestra una brecha considerable con el resto del NEA y vuelve a colocar en discusión los criterios con los que el Gobierno nacional ejecuta los recursos destinados a las provincias.

