La periodista Luciana Geuna respondió públicamente a la denuncia penal presentada por la Casa Militar tras la emisión de un informe grabado en la Casa Rosada, y defendió el trabajo realizado por su equipo al asegurar que “no fue una grabación clandestina”.
Durante su programa ¿Y mañana qué?, Geuna dedicó un tramo de su editorial a explicar el contexto en el que se realizó el informe cuestionado. Allí remarcó que el objetivo era mostrar de manera más visual la dinámica interna de la sede de gobierno, a través de un enfoque narrativo accesible para la audiencia.
Según detalló, la iniciativa surgió como una propuesta para que el periodista Ignacio Salerno relatara la interna política desde los pasillos de uso común de la Casa Rosada. En ese sentido, sostuvo que se trató de un contenido “inocente”, sin intención de revelar información sensible ni de registrar imágenes en sectores restringidos.
Geuna insistió en que todo el material fue obtenido en espacios de libre circulación, similares a los que recorren visitantes durante las visitas guiadas, e incluso comparables con registros disponibles en plataformas abiertas como Google Street View. Además, señaló que el Gobierno había sido notificado previamente sobre la realización de las grabaciones.
“Por supuesto no fue una grabación clandestina”, enfatizó la periodista, al tiempo que adelantó que su equipo realizará una presentación judicial aportando todo el material para respaldar su trabajo.
No obstante, también reconoció que el informe pudo haber generado interpretaciones erróneas. “A pesar de todos nuestros recaudos, el informe se prestó a confusiones. Lo sentimos”, expresó, marcando una postura de autocrítica sin ceder en la defensa del enfoque periodístico.
El punto más crítico de su editorial estuvo dirigido a la decisión del Poder Ejecutivo de cerrar la sala de prensa de la Casa Rosada y retirar las acreditaciones a los periodistas que se desempeñan habitualmente en el lugar. Para Geuna, se trata de una medida de carácter político que excede el episodio puntual.
“Hoy la sala de prensa de la Casa Rosada está cerrada. Y es gravísimo”, afirmó, y agregó que no existe argumento que justifique vincular esa decisión exclusivamente con el informe emitido.
Finalmente, la periodista advirtió sobre el impacto institucional de la medida, al considerar que interpela directamente a la libertad de expresión y al funcionamiento democrático. En ese marco, expresó su expectativa de que los trabajadores de prensa puedan recuperar pronto sus condiciones habituales de trabajo en la sede gubernamental.

