El primer Relevamiento Nacional de Personas en Situación de Calle dejó un dato fuerte para el nordeste argentino: Chaco fue la provincia con más personas relevadas en esa condición entre las jurisdicciones del NEA que participaron del operativo. El informe, impulsado por el Ministerio de Capital Humano junto con 19 provincias, registró 121 personas en situación de calle en territorio chaqueño, por encima de Misiones, con 81, y de Corrientes, con 63. Formosa no participó del relevamiento.
El dato chaqueño sobresale dentro de la región porque marca una diferencia clara con sus dos vecinos incluidos en el operativo. Chaco no solo encabeza el NEA: también muestra un número que se ubica muy por encima del de Misiones y casi duplica al de Corrientes. En una región golpeada por la pobreza y la precariedad, el relevamiento deja una señal concreta sobre el peso que tiene esta expresión extrema de la exclusión social.
Ese resultado obliga a mirar más de cerca la situación social de la provincia. La presencia de personas viviendo en la calle suele ser una de las caras más visibles del deterioro económico, pero también expone fallas más profundas: falta de redes de contención, respuestas estatales insuficientes y trayectorias de exclusión que se vuelven cada vez más difíciles de revertir.
A nivel país, el estudio contabilizó 9.421 personas en situación de calle en 19 provincias. El 83% de las personas relevadas son varones y el 17% mujeres. El 92% son mayores de 18 años y el 32% lleva más de dos años en esa situación. El operativo se hizo durante una misma noche, con observación en calle y entrevistas voluntarias, y se presentó como el primer relevamiento nacional digital sobre esta problemática.
El informe también tiene límites claros. Cinco provincias no participaron: Buenos Aires, La Rioja, Santiago del Estero, Formosa y Tierra del Fuego. Esa ausencia recorta el alcance federal del diagnóstico. Pero dentro del NEA, los números que sí aparecen ya muestran una diferencia concreta: Chaco quedó al frente del ranking regional y lo hizo con una cifra bastante más alta que la de Misiones y Corrientes.
El número de Chaco lo pone al tope del NEA en una de las formas más duras del deterioro social, un problema político y social imposible de disimular.

