Tras un período largo de señales oficiales contra los medios públicos (promesas de privatización, intervenciones y recortes), el Gobierno confirmó que la TV Pública y Radio Nacional transmitirán los partidos de la Selección Argentina durante el Mundial 2026. El anuncio llegó con un intento de diferenciarse de lo anterior, pero en la práctica sostiene lo que ya venía ocurriendo: que la Selección se vea en abierto, sin que el acceso dependa de pagar cable o plataformas.
Qué se anunció y qué alcance real tiene
La confirmación fue difundida por el vocero presidencial Manuel Adorni: TV Pública y Radio Nacional transmitirán todos los partidos de la Selección en la Copa del Mundo 2026, y el Gobierno sostuvo que será “gracias a un acuerdo comercial” para que el costo no se afronte con “dinero de los impuestos”.
El dato fino: lo anunciado refiere a los partidos de Argentina, no a “todo el Mundial”. Eso no es menor porque la discusión pública suele mezclar ambas cosas como si fueran lo mismo.
La transmisión abierta de partidos donde juega la Selección no nace de la generosidad de ningún gobierno. Existe una ley nacional (25.342, sancionada en 2000) que obliga a que quienes comercializan derechos de partidos de la Selección organizados por FIFA, Conmebol o COI lo hagan garantizando transmisión en directo a todo el territorio nacional, vía televisión abierta.
La conclusión que queda, por más que no les guste
En los últimos dos años, desde la campaña y el inicio de gestión, el oficialismo habló de privatizar o reestructurar medios públicos e intervino formalmente el sistema de medios estatales, además de avanzar con medidas de “apagón” o suspensión de presencia digital en 2024.
Con ese antecedente, la confirmación del Mundial 2026 no se parece a una “nueva filosofía” ni a una innovación: se parece a continuidad. Después de mucho ruido sobre desmantelar, achicar o vaciar, lo concreto es que van a sostener lo que se hacía antes en lo que de verdad le importa a la gente: que los partidos de Argentina en un Mundial se puedan ver gratis. Y sí, eso está bien. La Selección es uno de los pocos eventos que todavía ordena el país por un rato, aunque sea para discutir el planteo táctico desde el sillón.

