El INDEC informó este martes 13 de enero de 2026 que la inflación nacional de diciembre fue 2,8%, pero el NEA registró 3,4%, el dato regional más alto del mes. Mientras el oficialismo pone el foco en el cierre anual, el tramo final de 2025 dejó otra señal: la inflación viene subiendo hace siete meses consecutivos, lejos de estar “controlada” en la vida real.
El dato del día: 3,4% en el NEA, por encima del promedio nacional
Diciembre cerró con 3,4% en el NEA, por encima del 2,8% nacional y por encima del resto de las regiones: Cuyo (3,0%), Pampeana (2,9%), Gran Buenos Aires (2,8%), NOA (2,6%) y Patagonia (2,6%).
En el acumulado anual, 2025 terminó en 31,5% a nivel país y 28,8% en el NEA. Es un registro más bajo que el de otros años recientes marcados por picos extremos, pero sigue siendo una inflación alta en cualquier comparación razonable.
Siete meses en alza: la tendencia que contradice el relato
Más allá de los anuncios, el dato central del segundo semestre no es “desinflación”, sino aceleración.
Según la serie mensual del IPC nacional del INDEC, el índice tocó un piso en mayo (1,5%) y desde junio hasta diciembre no volvió a bajar: 1,6% (junio), 1,9% (julio), 1,9% (agosto), 2,1% (septiembre), 2,3% (octubre), 2,5% (noviembre) y 2,8% (diciembre).
Son siete meses seguidos con inflación igual o mayor al mes anterior. Que el nivel sea “menor que en años de crisis más aguda” no lo convierte en “bajo”. Es, como mucho, un alivio relativo, no una victoria.
Por qué en el NEA se siente más: alimentos y transporte
En diciembre, el INDEC indicó que los precios regulados encabezaron el aumento nacional (3,3%), por encima del IPC núcleo (3,0%) y los estacionales (0,6%). Parte del empuje, entonces, no proviene solo de dinámica de mercado sino también de actualizaciones administradas.
En el NEA, además, los rubros que suelen pegar más directo en el consumo cotidiano tuvieron subas relevantes: Alimentos y bebidas no alcohólicas aumentó 4,8% y Transporte 3,6% en el mes. Cuando el salto se concentra en comida y movilidad, el impacto es inmediato y regresivo: se achica rápido el margen de los hogares, especialmente en provincias con mayor precariedad laboral.
El dato anual puede alimentar el discurso, pero el mes a mes marca la realidad. Diciembre dejó al NEA como la región con mayor inflación mensual y confirmó una secuencia de siete meses en alza. En 2026, el desafío no es festejar un promedio que “parece mejor” que otros años, sino frenar una tendencia que ya se está calentando otra vez.

