Resistencia Cargando temperatura...
marzo 5, 2026

Crisis en La Libertad Avanza Chaco: militantes impulsan una “Junta de Reorganización” para desplazar a “Capi” Rodríguez

La interna de La Libertad Avanza (LLA) en Chaco sumó un nuevo capítulo este lunes 5 de enero: un sector de afiliados, militantes y referentes anunció la creación de una Junta de Reorganización Partidaria con el objetivo explícito de desplazar a la actual conducción provincial, encabezada por Alfredo “Capi” Rodríguez. Según el documento difundido por los disidentes, la conducción actual “perjudica la imagen” del presidente Javier Milei en la provincia y sostiene un esquema sin vida interna ni control institucional.

El pronunciamiento está firmado por el afiliado José Luis Cabral Guerra y apunta contra la mesa de conducción integrada por Rodríguez junto a Alfredo Moreno y Alfredo Sotelo. El texto denuncia que durante los últimos tres años no se presentaron balances ni informes económicos, se bloquearon instancias de participación interna y se concentró el poder en un núcleo reducido.

Denuncias por falta de rendición de cuentas y “partido sin estructura”

El documento crítico sostiene que LLA Chaco carece de estructura institucional básica: afirma que no existirían órganos de control, tesorería formal, estatuto ni carta orgánica, y que tampoco se habrían habilitado locales partidarios ni promovido actividades de formación o militancia territorial. En esa lectura, el conflicto no es solo personal: es una discusión sobre reglas internas, transparencia y construcción territorial.

El planteo pone el foco en un punto sensible para cualquier partido: la administración de recursos y la existencia de mecanismos mínimos de auditoría y participación. Y lo hace con una acusación política directa: que la conducción se sostiene más por control interno que por legitimidad construida.

Padrón, afiliaciones bajo sospecha y la pelea por quién manda

Uno de los ejes más explosivos del conflicto es el padrón partidario. El sector crítico afirma que miles de afiliaciones están judicializadas por presuntas irregularidades y que el número de afiliados “reales y válidos” sería bastante menor al informado oficialmente. En ese marco, denuncian que el manejo del padrón habría funcionado como herramienta para evitar elecciones internas y perpetuar a la conducción sin competencia.

En términos simples: la disputa no es solo “quién conduce”, sino quién controla el padrón, quién define quién puede votar y, por lo tanto, quién tiene el poder real dentro del espacio.

El fallo por Ileana Aguirre y el frente judicial que se abre

La tensión se profundizó tras el fallo que restituyó a Ileana Aguirre en la vicepresidencia del partido, luego de que su desplazamiento fuera declarado inválido por la Justicia Electoral. El sector disidente cuestionó la reacción pública de Rodríguez frente a esa decisión, interpretándola como un desconocimiento del fallo.

Además, el documento menciona causas judiciales en curso que involucrarían al presidente partidario y anticipa que la Junta de Reorganización impulsará acciones políticas y legales para redefinir la conducción de LLA en la provincia.

Desde el entorno de Rodríguez, la respuesta no tardó: en los últimos días calificaron el conflicto como una “operación política”, negaron las acusaciones y señalaron que existen presentaciones judiciales en trámite, con apelaciones pendientes ante la Cámara Nacional Electoral.

En Chaco, LLA enfrenta así un problema clásico de los armados acelerados: cuando el sello crece más rápido que la organización, el primer campo de batalla no es la campaña, es la caja, el padrón y la Justicia Electoral. Y eso, generalmente, se resuelve a los golpes o con intervención desde arriba.